“Zagat en tu idioma”, por @Ruleiro

Ha sido una semana difícil para este columnista, estimados lectores.

No niego que ha tenido grandes momentos (como la victoria en CU del América del miércoles o la invitación que me hicieron para escuchar a Patti Smith declamar poesía), pero algunas personas que ni siquiera tengo el gusto te conocer se han propuesto arruinármela a punta de tuitazos.

Estoy hablando de aquellos que aprovechando la inmediatez de esta red han señalado que tengo cierto parecido físico con esa gloria de la política nacional llamada Jorge Kahwagi. Obviamente no me comparan con el junior en sus tiempos de pugilista, cuando lucía un abdomen magro, sino con su decadente versión 2013, la que en estos días ha aparecido en algunos medios de comunicación luego de que una ex novia lo acusara de haberla usado como punching bag.

Me parece —lo digo con esperanza— que no hay muchas similitudes entre el Kahwagi y su servidor. Me parezco a él como me parezco a cualquier otro gordo. Así de fácil. Señal inequívoca de que es el momento de empezar un régimen alimenticio serio.

Otro de los sinsabores recientes ha sido encontrar en línea las primeras reseñas de la versión de Zagat (ahora una propiedad más de Google) para el D.F. Sí, la guía de restaurantes mas reputada del mundo —bueno, eso dicen ellos— finalmente se está ocupando de nuestra ciudad, tras el éxito que ha tenido en otras 70. Le entré con mucha ilusión, pues gracias su app —que me parece que ahora solo existe para Android— me ha resultado muy útil en algunos viajes. Por ejemplo, gracias a sus bondades una vez en Chicago encontré un establecimiento que despachaba un suculento sushi a las dos de la mañana, cuando piensas que lo único que vas a poder cenar son los cacahuates del servibar. Eso vale oro.

Sin embargo, el teclear “Mexico City” en su buscador resulta una tremenda desilusión. 

Vamos primero con los de arriba de su lista. Están los de siempre, aunque no en un orden particularmente predecible. Encabeza el Maximo Bistrot, el establecimiento de la Colonia Roma donde la princesita de la PROFECO sacó el cobre. Suma 28 puntos de 30 posibles. Para sacar el promedio se toman en cuentan tres categorías: Comida, Decoración y Servicio.

Tiene muy cerca a Al Andalus, la Fonda 99.99, Jaso, Pujol, L’ Ostería del Becco, el Suntory, The Palm, Biki, Rosetta y el Turix. Se puede no estar de acuerdo con el orden, pero de que todos los restaurantes que están ahí tienen lo suyo no hay duda. Lo que me hizo sentir agraviado son los que están al fondo de la tabla.

Por ahí el venerable Nico’s, un restaurante clásico de esta ciudad, afamado por la calidad de sus alimentos; hay quien se echa la peregrinación hasta Azcapotzalco para conocerlo. El Covandonga, que sirve una tortilla de patata, un pulpo a las brasas y una torta de milanesa de rechupete está entre lo peor de la Roma. El Encanto de Lola, que ofrece una de las mejores hamburguesas de la comarca, también está en el sotano, peor calificado que un Sanborns.

Según entiendo las calificaciones se dejaron en manos de los usuarios, por medio de una convocatoria abierta que se hizo a finales del año pasado. Sin embargo, me parece que hay unas injusticias tremendas que habrá que corregir urgentemente, sobre todo para no arruinar la reputación de establecimientos serios y no confundir a turistas y novatos. No puede ser que algo tan bueno como la guía Zagat llegue a México y se eche a perder.

¡Anímate y Opina!

*Rulo, Raúl David Vázquez, director editorial de La Semana de Frente. Locutor en Reactor 105.

(RULO)