Adiós a las toallas y a los tampones

Un producto para la menstruación que dura hasta 10 años y por el que sólo tendrás que pagar una vez; contaminarás mucho menos.

Lo más común es que, cuando llega la menstruación, las mujeres salgan a comprar toallas sanitarias o tampones, sin embargo, con el tiempo pueden provocar infecciones o reacciones alérgicas por sus componentes químicos, además de que el gasto a largo plazo es considerable. Se calcula que una mujer usa un promedio de 25 toallas o tampones por cada ciclo menstrual.

Desde 1930 existen las copas menstruales creadas por L. J. Goddard  y popularizadas por Leona Chalmers.  En aquellos días eran fabricadas de caucho vulcanizado. No obstante, las grandes marcas de toallas y tampones crearon una campaña publicitaria para que las mujeres optaran por su productos bajo la cultura de “usar y tirar”.

Desde hace algunos años las copas han ganado auge pues cada una dura 10 años lo que reduce la huella ecológica. 

En la actualidad son hechas de silicón o látex y ya existen varias marcas mexicanas, como Angelcup o M Cup. 

En los sitios web de ambas marcas hay tutoriales para aprender a introducirlas y saber qué talla comprar de acuerdo a tu historial reproductivo y condición física.

También hay versiones de la copa para vírgenes o para quienes practican demasiado deporte. Una alternativa ecológica y económica.

Certificadas

El material de Angelcup está aprobado por la FDA (Food and Drug Administration de EU) y el proceso de fabricación se lleva a cabo bajo los más altos estándares de higiene y calidad.

Economía

Invertir en una copa puede resultarte costoso, pero su precio equivale al gasto de 12 paquetes de toallas o tampones y ésta te dura hasta 10 años.

Amigables

El uso de una copa reduce el daño a los mantos acuíferos, a la tala de árboles para la creación de toallas y tampones y las sustancias tóxicas que estos productos contienen.

¿Dónde y cuánto?

Cada una cuesta $500 y la puedes adquirir a través de sus vendedoras en el sitio: angelcupmexico.com.

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Comunicóloga y periodista en proceso. Acapulqueña de corazón y defeña por elección. Amante de la música y las letras.