El azúcar también es arte

Resulta que el azúcar no sólo sirve para preparar cosas ricas y para darle lata a la Secretaría de Salud, sino que es materia prima para crear arte. De eso nos enteramos en la Narvarte, donde está el Instituto Mexicano del Arte en Azúcar. Ahí, Marithe de Alvarado, una mujer de más de 90 años de edad, instaló un taller y un pequeño museo en el que se exhiben figuras de su autoría, fotos, reconocimientos y videos sobre su vida y obra.

Marithe aprendió a trabajar el azúcar gracias a su tía Cecilia, quien era monja y se dedicaba a la repostería decorada. Pero ella no se quedó con lo básico: cuando dominó las técnicas que existían, las perfeccionó y las llevó a un nivel inédito de sofisticación. Ha publicado varios libros al respecto (que hasta la fecha son bibliografía básica para quien quiere dedicarse a esta dulce disciplina), ha dado clases y recibido premios nacionales e internacionales. Es la mera mera autoridad en la materia.

Trabajos que han sido rescatados y que han logrado sobrevivir casi intactos a lo largo de los años, gracias al clima seco de la Ciudad de México, se muestran en el pequeño museo que ocupa la planta baja de su casa. Una de sus primeras piezas fue la versión azucarada de la Torre Eiffel, aunque la que está en exhibición no es la original, porque el complejo andamiaje de filigrana se deteriora con el tiempo y hay que sustituirlo. También hay una exquisita reproducción de la iglesia de Dolores Hidalgo, con el barroco novohispano en miniatura a todo lo que da. De una de las obras más impresionantes sólo hay registro fotográfico: el pastel que hizo para su propia boda, en 1954, un castillo Art Nouveau de más de dos metros de alto, con escaleras majestuosas y estatuas detalladísimas. Pero las figuras que más quitan el aliento son las humanas, porque uno no puede creer que esos gestos tan finos y esas manos tan expresivas estén hechas con azúcar, agüita y nada más.

En serio, cuando te clavas en que en los dioramas, maquetas y todo, absolutamente todo, está hecho de azúcar, enloqueces: los muros, la ropa, las caritas, los muebles, las manos… ¡hasta el azúcar está hecho de azúcar! Es un subidón… pero sin consecuencias negativas para la salud.

El Instituto Mexicano del Arte en Azúcar está en:
Cuauhtémoc 950, Col. Narvarte. CP 03020.
Benito Juárez, Benito Juárez, Distrito Federal.
Tel. (55) 5523 8434.

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.