El regreso de Kinky a los escenarios de la CDMX

Kinky

Los regiomontanos Kinky visitaron la CDMX para presentar su nuevo material discográfico y aprovechamos para platicar con ellos.

“Creo que Kinky llamó la atención debido a que se trataba de lo más honesto que hacíamos. No estábamos pensando en cazar un contrato; nuestra fórmula fue (…) hacer la música que nos [email protected]

El 7 de julio, Kinky lanzó Nada vale más que tú, álbum que los reafirma como uno de los grupos más interesantes de la música latina actual

¿Cómo le describirían al público su álbum más reciente Nada vale más que tú?

Es un disco divertido. La idea es que lo puedan bailar o escuchar en la fiesta. Nuestra intención fue experimentar con distintos géneros, estilos y ritmos, sin perder, claro, la esencia de baile y fiesta que nos caracteriza. 

¿Cuál es la exploración musical que hicieron para este disco?

Kinky nació como un experimento musical. Desde el primer disco, ya estábamos fusionando electrónica con regional, rock y punk. Hemos tenido la fortuna de crear cada disco a partir de la experimentación.

En este disco están muy presentes los géneros de electrónica que más nos interesan: desde el trap y el future bass hasta sonidos más cercanos a lo clásico. Por ejemplo, la primera canción, “Un peso”, tiene algo de deep house, y el séptimo track, “Qué calor” abarca lo tropical. 

Hay varias colaboraciones en el álbum…

La canción “Charro negro” es un experimento sonoro entre el trap y el future bass. En ella, a partir del grito ranchero de Pepe Aguilar, se empieza a generar cierta locura. Otra colaboración es la de Jarina de Marco, una chica dominicana muy talentosa; hay que echarle un ojo a su trabajo.

En “Pastillas” también está Adrián Dárgelos, vocalista de Babasónicos; en “Acento en la u”, Mariel Mariel, una cantante chilena cuyo trabajo es muy interesante, y en “Fly”,  el track que cierra el disco, MLKMN —quien también nos ayudó a producir la primera canción— le da un sonido muy interesante.

Cuéntenme un poco sobre el trabajo de producción que implicó.

Se llevó a cabo en Los Ángeles, California. Trabajamos alrededor de un año y medio en 50 temas, de los cuales solo escogimos diez para el disco. Fueron jornadas muy interesantes: estuvimos encerrados en esta especie de laboratorio donde experimentamos con ritmos y géneros hasta encontrar esas creaciones que nos parecen atractivas, y en las que pueden reconocerse nuestras fusiones musicales. 

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¿Cuál fue el mayor reto que enfrentaron en sus primeros años de carrera?

Al principio cada quien estaba inmerso en distintos proyectos y bandas. Creo que Kinky llamó la atención debido a que se trataba de lo más honesto que hacíamos. No estábamos pensando en cazar un contrato; nuestra fórmula fue sentarnos a experimentar y hacer la música que nos gustaba. Todo sucedió de forma muy natural y no hubo obstáculos. Si alguien está intentando copiar un sonido, es muy difícil que el trabajo fluya. En nuestro caso, todo fue muy orgánico; más que encontrarnos con obstáculos, nuestro camino ha sido ligero y nos ha permitido darle libertad a nuestro lado creativo.

¿Cuánto duran sus sesiones de trabajo?

Casi todos los días nos juntamos de tres de la tarde a nueve de la noche. Son jornadas de entre cinco y seis horas. En las mañanas no estamos juntos, pero cada quien trabaja en su área. Es un trabajo de tiempo completo.

¿Cuál es el cambio más notorio que han visto en la escena musical mexicana?

Cuando nosotros empezamos, estaba muy marcado si la propuesta de un grupo se enmarcaba, por ejemplo, en el rock, la electrónica, el regional o el punk. Si te encontrabas con una banda de regional, difícilmente escucharías rock. En la actualidad, hay más apertura, y esas barreras han empezado a borrarse.

¿Cuánto tiempo les llevó trabajar en el disco?

Cada álbum nos lleva un año y medio, más o menos. No somos un grupo que escoge ciertas canciones y ya. Para nosotros, lo más importante es la experimentación, y requerimos muchas horas de estudio.

¿Qué hay de nuevo en esta gira?

Tocaremos en todo México, Estados Unidos, Sudamérica… Traemos un show diferente en cuestiones de escenografía y efectos visuales. Quienes ya nos han visto en vivo se encontrarán con algo verdaderamente muy espectacular.

Kinky recomienda 10 discos

Blonde, de Frank Ocean

22, A Million, de Bon Iver

15 Éxitos, de Los Invasores de Nuevo León

Demon Days, de Gorillaz

American Teen, de Khalid

Sucker, de Charli XCX

Awaken, My Love!, de Childish Gambino

El Paradise, de Los Amigos Invisibles

Birds in the Trap Sing McKnight, de Travis Scott

DAMN., de Kendrick Lamar

Dato curioso:
Su próximo evento en vivo será el 20 de julio, Kinky sonorizará una proyección de la cinta Weird science, como parte de un performance organizado por el museo LACMA, en Los Ángeles.

(Fotos: Lulú Urdapilleta/ Cortesía)