Un restorán que sí es ‘de barrio’

Como muchos de los mejores de la ciudad, del país, del mundo, La Esquinika surgió como un capricho: al no tener un lugar para comer rico, variado, saludable y a gusto a distancia caminable de su casa… pues lo crearon ellos. Encontraron un pequeño local que había sido taller de reparación de teles; conservaron algunos de los muebles que quedaron de los anteriores ocupantes, pusieron mesas y sillas eclécticas de segunda mano en el interior y en la banqueta, llenaron paredes y estantes con objetos antiguos. Y entonces sí: a cocinar.

Los desayunos son tan buenos que hasta los más noctámbulos son capaces de madrugar para alcanzarlos… aunque los domingos los sirven todo el día, ¡yei! El pan Lucero es pan francés con un huevo, tocino y jamón, al que puedes echarle alguna de sus mieles de maple infusionadas en casa: nuestras favoritas con las de pancetta y whisky y la de cítricos con jengibre y especias exóticas. También hay espectaculares chilaquiles, huevos motuleños aprobados por yucatecos, omelettes variados y enfrijoladas. Antes de que llegue lo que hayas pedido, será inevitable no llenarte de pan y mermelada artesanal.

A la hora de la comida, el menú varía diariamente. Es como una comida corrida de lujo, de 125 pesos, que podría ser temática (con platillos regionales mexicanos o de alguna gastronomía internacional) o con ocurrencias del momento. Los viernes en la noche hay flamenco en vivo, a partir de las 21 h.

En la Condesa y en la Roma todo el tiempo abren lugares que se dicen “de barrio”, pero que son ideas de negocio desarrolladas a partir de tendencias globales, estudios de mercado y despachos de interiorismo que calculan fríamente la decoración para que se vea “casual”. Aquí sí son netos. Por eso, a año y medio de su apertura, no se han puesto de moda ni hay multitudes haciendo fila para el brunch. Funcionan a su ritmo y eso está muy bien. Así que, sshhh, no le digas a nadie.

La Esquinika
Mutualismo esq. Sindicalismo, Escandón; 2614 2566.
Martes a viernes de 9 a 18 h
Facebook: pages/La-Esquinika

(Tamara De Anda)

Compartir
Artículo anteriorUna bloguera entre youtuberos
Artículo siguienteVicio propio