El restaurante más oaxaqueño fuera de Oaxaca

Comixcal

Si vives o te mueves por Santa María la Ribera, te tenemos una buena noticia, una mala y luego otra buena. La buena (buenísima, en realidad) es que acaba de abrir un restaurante oaxaqueño fantástico. La mala (leve) es que vas a querer comer y cenar aquí diario y, aunque los precios son muy razonables, te vas a acabar tu quincena entre deliciosos platillos y mezcales. La otra buena es que cada centavo lo valdrá. Yupi.

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Comixcal presenta lo mejor de la comida casera, callejera y popular de Oaxaca, con ingredientes traídos de allá y una ejecución no solo experta e impecable, sino amorosa (aaaw). Nuestra cursilería no es gratuita: no cualquier tlayuda o molito negro te llega de esa manera al corazón. ¿O será que nos dejamos embrujar con los mezcales invitados? Algunos son verdaderas rarezas de magueyes silvestres que quizá sea tu última oportunidad de degustar.

La sugerencia es que regreses varias veces hasta probar todos y cada uno de los platillos que conforman su carta, pero en una primera visita podrías entrarle a estas cinco delicias: cazuelita de queso flameado con mezcal y chapulines bebé, con el que vas a querer lamer el plato (no te juzgaremos si lo haces); garnachas, grasositas y crujientes, con col encurtida y queso; estofado de lengua en mole almendrado, sutilísimo, ligeramente dulce; enchiladas de mole rojo, especiadas pero no picosas; tamalito de chocolate con miel de xoconostle y helado.

Al final, un sanador mezcal con cedrón o poleo evitarán que el mal del puerco se apodere de ti… y quizá hasta te dará la fuerza necesaria para volver a la carga por unos molotes de plátano rellenos de frijol, un chile de agua relleno, una cazuelita de minilla de camarón y unas torrejas. ¡Qué ganas de tener hambre infinita!

Este rinconcito oaxaqueño está en Dr. Atl 176, colonia Santa María la Ribera.

FB: Comixcal

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Artículo anteriorCrucigrama 9 de Agosto 2017
Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.