Abogados a domicilio

Un programa local ofrece asesoría jurídica gratuita en casa, para regularizar propiedades, elaborar testamentos y resolver disputas.

Hasta hace unos días, ni Jorge Contreras ni sus tres hijos pequeños tenían acta de nacimiento, ni tampoco dinero para tramitarlas. Esa situación, asegura el hombre —quien hace ocho años llegó a la delegación Iztapalapa desde su natal Puebla—, le había impedido inscribir a los menores en una escuela y encontrar una ocupación distinta a la de cargar bultos o vender las botellas de plástico que saca de la basura.

Sin embargo, confía en que ahora su vida empezará a cambiar, luego de que él y sus niños obtuvieran el documento por parte de las autoridades.

“Yo era un hijo de nadie, pero ahora voy a ir a todos esos lugares donde me rechazaron por no tener papeles para volver a pedir trabajo”, dice.

Contreras es uno de los miles de ciudadanos que han sido beneficiados por el programa El Abogado en Tu Casa, que el Gobierno de la Ciudad de México lanzó en octubre pasado bajo el argumento de que con él se brindaría asesoría jurídica gratuita a personas de escasos recursos, para facilitarles conseguir documentos básicos y realizar trámites legales.

En la capital, no existe un dato confiable sobre cuánta gente carece de acta de nacimiento. De lo que sí se tiene registro es de que 51% de las viviendas no tiene escrituras, 85% de los habitantes no cuenta con testamento y solamente 2% de la población tiene acceso a los servicios de un abogado, según cifras de la Consejería Jurídica local.

Mario Torres, director de Justicia Cívica del organismo, señala que un objetivo clave del programa es reducir la desigualdad jurídica entre los capitalinos.

“Llevamos años y años de programas sociales que, lejos de hacer un piso parejo para todos, empezaron a resolverle la vida a quienes sí tenían un acta de nacimiento y a marginar más a los que no la tenían. Eso es brutal”, dice.

A la fecha, la Consejería Jurídica cuenta con 500 brigadas de funcionarios, abogados sin fines de lucro, estudiantes de Derecho y jóvenes del programa Prepa Sí, quienes los fines de semana acuden a zonas marginadas de la ciudad, tocan de casa en casa y ofrecen apoyo para resolver problemas. En sus recorridos, los brigadistas se identifican con chalecos y credenciales. Algunos son bien recibidos y a otros, tratados con desconfianza, les cierran la puerta.

Según el gobierno capitalino, la asesoría es gratuita, el costo de los trámites que se realizan tiene un descuento que llega a 60% y, de octubre a este mes, se ha acudido a 20 mil viviendas de 10 delegaciones.

El apoyo también puede solicitarse vía telefónica, a través del número de Locatel. Por este medio, la Consejería Jurídica informa a los ciudadanos sobre cuándo se llevará a cabo la Jornada Notarial más cercana a su domicilio, para que puedan acudir ahí y hacer lo que necesiten con orientación y precios preferenciales.

Sin cultura de la legalidad

Cuestionado sobre el tema, Torres rechaza que el programa sea utilizado para promover la imagen del gobierno local. Afirma que prueba de ello es que la Consejería Jurídica trabaja con autoridades delegacionales de todos los partidos.

La meta, aseguran él y otros funcionarios que participan en esta política pública, es forjar una cultura de la regularización. Esto es necesario, argumentan, porque la gente es desconfiada y descuidada y, entre la rutina de trabajo, el miedo a las instituciones, las carencias económicas y la ignorancia, puede cargar por años con problemas legales que derivan en conflictos e, incluso, violencia entre familiares.

La ausencia de un testamento, por ejemplo, puede conducir a homicidios entre quienes pelean bienes.

Griselda Martínez, directora del Registro Público de la Propiedad y de Comercio (RPPyC), cuenta también el caso de una mujer quien pidió ayuda para obtener las escrituras de su casa. Su desconocimiento de la ley y los procedimientos era tal que no sabía que ya tenía ese documento, el cual estaba revuelto entre los papeles que llevó después de solicitar la asesoría.

“Imagínate cuánto dinero le hubiera sacado un abogado que quisiera verle la cara”, dice la funcionaria.

A la par, señala Guillermo Aguilar, director de la Defensoría Pública de Oficio, al tocar de puerta en puerta no sólo se descubren problemas con la identidad o las propiedades de las personas, sino con su misma integridad física.

Tal fue el caso de nueve mujeres de Iztapalapa, de entre 18 y 25 años, quienes tenían hijos pequeños y eran golpeadas y violentadas económicamente por sus parejas. Sin embargo, asegura el funcionario, tras una jornada del programa encontraron el apoyo legal suficiente para denunciarlos, así como para que un juez emitiera órdenes de restricción contra los agresores y la exigencia de que paguen pensión alimenticia.

Paso a paso

Estos son datos clave del programa El Abogado en Tu Casa, a cargo de la Consejería Jurídica local:

  • El programa comenzó en octubre pasado. Por medio de él, brigadas de funcionarios y abogados recorren de puerta en puerta zonas marginadas de la Ciudad de México.
  • Los brigadistas preguntan a los ciudadanos si necesitan asesoría legal en alguna materia y los ayudan a realizar trámites. La asesoría es gratis y en los trámites hay descuentos de hasta 60%.
  • A través de Locatel también puede pedirse asesoría legal. En ese número, 5658-1111, se informa a los interesados cuándo son las jornadas notariales a las que pueden acudir por más apoyo.
  • La Consejería Jurídica del gobierno capitalino prepara una aplicación para poder solicitar los servicios del programa El Abogado en Tu Casa desde un dispositivo móvil.

Un programa inspirado en la Sedesa

El programa El Abogado en tu Casa, a cargo de la Consejería Jurídica local, emula la dinámica de El Médico en tu Casa, que está bajo responsabilidad de la Secretaría de Salud (Sedesa). En este último, personal de la Sedesa recorre las delegaciones de mayor marginación para ubicar a personas que no han recibido atención médica adecuada, en particular, mujeres embarazadas, adultos mayores y enfermos postrados. Las autoridades de la ciudad presumen que esta política ha sido replicada en otras entidades del país.

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Rafael Montes es reportero de la ciudad desde hace siete años. Apasionado de la movilidad, el urbanismo y el medio ambiente. Ciclista y peatón cotidiano, no tiene auto y sólo de ser muy necesario deja la bici para subirse al Metro o al coche de su novia.