Agua de la llave: ¿tomar o no tomar?

El jefe de Gobierno dijo que a más tardar en julio habrá bebederos en 80 lugares públicos. ¿Te animas a tomar agua que no sea embotellada?

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Bajo los árboles del Parque Hundido, entre los juegos infantiles y los aparatos para hacer ejercicio, funciona uno de los bebederos recién instalados por el Gobierno del Distrito Federal. Un niño se acerca a él, abre una de las dos llaves. No bebe esa agua, sólo la usa para lavarse las manos y aventar un poco de ella hacia el cielo.

Hace años que los habitantes de la Ciudad de México dejamos de beber el agua que sale de la llave, asegura Cecilia Lartigue Baca, coordinadora del Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua en la Universidad Nacional Autónoma de México (PUMAGUA).

La razón —señala la investigadora— está en la falta de información sobre la calidad del agua en las 16 delegaciones. El que estos datos no se difundan en forma constante y adecuada genera desconfianza; en contraste con la excesiva publicidad de las marcas embotelladoras “que hacen creer a la gente que ellos sí tienen altos estándares de calidad, aunque nunca lo comprueben”.

En marzo pasado, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa, anunció que se colocarían 230 bebederos en 80 lugares públicos de la ciudad. Entonces dijo que, a más tardar, en julio se completaría la instalación. Hasta el momento sólo es posible encontrar bebederos en el parque de bolsillo que está a un costado del Zócalo, en el Parque de los Venados y en el Parque Hundido.

Los estudios sobre la calidad del agua de estos tres lugares, realizados el 15 de marzo pasado y disponibles en la página web del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), muestran que el líquido que distribuyen esos bebederos cumple con la Norma Oficial Mexicana 127, la cual determina los criterios para considerar que el agua es apta para el consumo humano.

La Encuesta sobre Consumo y Percepción del Agua en Hogares del DF, realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en 2011, muestra que en la Ciudad de México 88% de los ciudadanos considera que la calidad del agua es buena, pero 90% no toma el líquido que sale de la llave.

Iztapalapa “es la única delegación en donde se justifica tomar agua embotellada, porque el agua de la llave viene de pozos muy profundos, tiene muchos minerales y no es buena ni para bañarse”, explica la doctora en economía, Delia Montero, quien participó en la realización de la encuesta.

Montero resalta que el estudio permitió conocer que Miguel Hidalgo es una de las zonas con mejor agua en la ciudad, pero sus habitantes prefieren consumir agua embotellada; mientras que en Coyoacán, 30% de sus habitantes toman agua de la llave.

La encuesta realizada por la UAM también muestra que, al año, los habitantes de la ciudad gastan alrededor de 4 mil 683 millones de pesos en botellas de agua.

“La falta de información puso a la ciudad en los primeros lugares de consumo de agua embotellada; en el DF los datos sobre la calidad del agua de la llave están rezagados”, resalta la economista.

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¿’Miedito’?: Nueve de cada 10 ciudadanos en el DF prefiere no tomar agua de la llave.

AGUA APTA, MENOS EN…

En la página web del SACMEX, los últimos datos que se encuentran sobre la calidad del agua en la Ciudad de México son de 2014. De acuerdo con ellos, las delegaciones Álvaro Obregón, Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc, Cuajimalpa, Miguel Hidalgo, Milpa Alta y Tlalpan es apta para consumo humano.

Los mismos estudios señalan que las colonias UH Joyas de Vallejo, en la Gustavo A. Madero, y el pueblo de Santa María Aztahuacán, en Iztapalapa, reciben agua “apta sólo para labores domésticas”, sin que se especifiquen las razones.

Sin embargo, en el mapa donde el SACM muestra la calidad del agua se señala que en algunas zonas de Cuajimalpa, Magdalena Contreras e Iztacalco el líquido no es del todo óptimo, aunque no representa un riesgo para la salud. Mientras que en Iztapalapa, Tláhuac y Xochimilco hay colonias en donde el agua no es apta para el consumo humano, por no cumplir con la NOM 127.

En Iztapalapa, por ejemplo, algunas de las colonias donde el agua no es apta para el consumo humano son Lomas de la Estancia, Monte Albán, Santa Martha Acatitla, Ejército Agua Prieta y el Pueblo de San Lorenzo Tezonco.

El consumo de agua en la Ciudad de México cambió después del terremoto de 1985; el sismo provocó fracturas en al red de distribución, desabasto en algunas zonas y abasto irregular.

A partir de eso, explica la doctora Montero, se comenzó a hervir el agua para consumirla; después se impulsó el clorarla; entre 1986 y  1988 comienza a dejar de consumirse el agua de la llave, “esto coincide con la expansión de las embotelladoras de agua”.

José Joel Carrillo Rivera, especialista en agua subterránea de la UNAM, señala que como no se difunden los datos sobre la calidad del agua de la llave, “la gente se protege y no quiere tomar esta agua, entonces compra agua embotellada”, detalla.

Carrillo resalta que comprar agua embotellada no es garantía de calidad, pues ésta también viene de la llave y las embotelladoras tampoco informan sobre sus procesos de purificación.

 

DATOS

38 plantas potabilizadoras de agua hay en el DF

7 pesos cuesta el metro cúbico de agua en la ciudad.

150 pesos gasta, al mes, una persona para comprar agua embotellada.

 

ASÍ FUNCIONAN LOS BEBEDEROS

Los bebederos urbanos están conectados directamente a las tomas de agua potable y no cuentan con ningún filtro. Cecilia Lartigue, especialista de la UNAM, señala que esto garantiza que el agua no esté almacenada en un solo espacio y con ello propiciar los focos de infección.

Los bebederos tienen dos llaves —colocadas a diferente altura, para que sean aptas para adultos y para niños— protegidas para evitar que se ensucien y que la gente pegue la boca. La forma en que están colocadas las llaves permite que sólo se puedan rellenar botellas y recipientes.

 

¿PARA NO COMPRAR GARRAFÓN?

Estas son algunas recomendaciones que dan los expertos para poder realizar en casa y evitar la compra de agua embotellada:

– Para beber agua de la llave es importante que, por lo menos, cada seis meses se limpie la cisterna o tinacos donde se almacena el líquido. No hacerlo puede convertirlos en un foco de infección.

– No es necesario colocar filtros, pero si lo haces que no tenga más de tres; recuerda cambiarlos constantemente.

– Puedes hervir el agua como una acción extra.