¿Capital gay friendly?

Aunque el GDF afirma que la ciudad es amigable con la comunidad LGBTTTI, la discriminación y las agresiones contra ella aún son frecuentes.

Cuando cumplió 23 años, Jorge quiso celebrar en el cantabar La Chismosa de la plaza Escenaria, en San Jerónimo. Sin embargo, el festejo duró poco porque ese día, después de que besó a su novio, un elemento de seguridad del lugar se les acercó y amenazó con correrlos argumentando que tenían un comportamiento “incorrecto” y que “ofendían” a los presentes.

El ejemplo de Jorge —quien pidió ser citado con un pseudónimo— se suma a otros casos de discriminación, abusos e incluso agresiones cometidas contra personas de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI) en una ciudad que, paradójicamente, el 23 de noviembre pasado fue declarada por el gobierno local como gay friendly.

Durante el anuncio, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, dijo que la declaratoria se debe a que las autoridades locales trabajan con una visión incluyente. Lo anterior, aseguró, pone a la capital a la par de otras 30 ciudades en el mundo, como Nueva York, Miami, Las Vegas y Los Ángeles, en Estados Unidos; Madrid y Barcelona, en España, y Roma, en Italia.

A pesar de esta medida, la discriminación hacia la comunidad LGBTTTI está lejos de desaparecer. Así lo refleja el aumento en el número de quejas presentadas por este sector ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación local (Copred). Según el organismo, en 2013 dichas quejas representaban 4.71% del total que recibía, mientras que en 2015 el porcentaje alcanzó 9%.

La Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odio por Homofobia (CCCOH), una ONG, señala que, de 1995 a 2014, en el país se cometieron mil 218 asesinatos contra miembros de la comunidad LGBTTTI. De ellos, 15.59% ocurrió en el DF.

“Estamos dando pasos agigantados en política pública y legislativa, pero la ciudadanía que vive y transita la Ciudad de México no cambia a esta misma velocidad”, dice Jacqueline L’Hoist, presidenta del Copred, al reconocer que la discriminación y las acciones contra este sector no terminarán rápidamente.

Claroscuros

Aunque la capital fue la primera entidad del país que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo y tiene su propia ley contra la discriminación, casos como el de Levi siguen siendo comunes.

Este joven de 25 años cuenta que fue discriminado en una clínica del IMSS, donde el personal se negó a darle atención médica cuando acudió a su primera cita para tratamiento contra el VIH. En esa ocasión, los médicos le dijeron que se infectó del virus debido a sus preferencias sexuales, una conclusión que —explican los especialistas— es errónea y está basada en prejuicios.

Otros miembros de la comunidad LGBTTTI enfrentan problemas en actividades tan ordinarias como ir al baño. Así le pasó a Rebeca, una mujer transexual a quien personal del centro comercial Reforma 222 le negó el acceso al sanitario de mujeres argumentando que era un hombre disfrazado de mujer.

Los puntos de atención

El Copred advierte que las pequeñas y medianas empresas son los espacios con menor inclusión, lo que se traduce en actos discriminatorios hacia sus trabajadores, que son orillados a renunciar, o hacia sus clientes, que dejan de buscar sus servicios.

Y, en cuanto al sector público, las autoridades todavía no logran acabar con estas prácticas a pesar de que la no discriminación es un principio del gobierno local.

En 2015, la Comisión de Derechos Humanos del DF (CDHDF) recibió 53 quejas por presuntos abusos por parte de funcionarios contra miembros de la comunidad LGBTTTI. En ese periodo, las instituciones señaladas con mayor frecuencia fueron la Secretaría de Gobierno, la procuraduría capitalina, la Secretaría de Seguridad Pública, el Tribunal Superior y la Secretaría de Salud.

Para Guadalupe González, directora de la ONG Centro Comunitario de Atención a la Diversidad Sexual, desde haces siete años ha habido avances en materia de inclusión, reflejados en el hecho de que es más sencillo que una pareja del mismo sexo camine tomada de la mano sin sufrir represalias verbales o físicas. Sin embargo, advierte que aún es largo el camino por recorrer.

“Tener la posibilidad de un contacto cotidiano con la diversidad te habla de un respeto y una garantía a tus derechos humanos. Falta mucho, sí, pero es un trabajo que no sólo tiene que ver con el gobierno, sino también con la ciudadanía”, dice.

El activista e investigador Ricardo Baruch coincide en este punto y llama a que aumente la sensibilización de la sociedad para erradicar los estereotipos negativos. Lo que falta en la ciudad, subraya, es combatir el miedo y fomentar el respeto entre todos los seres humanos.

Cómo reaccionar

Estos son consejos para integrantes de la comunidad LGBTTTI que se enfrenten a un acto discriminatorio:

  • El primer paso es tratar de conservar la calma, según autoridades y expertos. Después, se debe exigir respeto por parte de las personas ofensoras.
  • El Copred recomienda también que inmediatamente se llame al teléfono de Locatel, 5658-1111, con el objetivo de levantar una denuncia por el hecho.
  • Otra alternativa para levantar la denuncia es acceder a la página electrónica del Copred, en su apartado sobre atención y orientación a la ciudadanía.
  • Una vez realizado esto, el Copred inicia una investigación del caso y, si la queja procede, comienza un proceso de conciliación para obtener una disculpa o incluso una compensación económica.
  • Al término del proceso, el Copred busca que las personas ofensoras reciban sesiones de sensibilización en materia de inclusión social.

La discriminación varía por zona

La presidenta del Copred, Jacqueline L’Hoist, explica que los problemas de discriminación contra la comunidad LGBTTTI son más frecuentes en las zonas rurales de la ciudad. En las delegaciones Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, los pobladores tienden a ser más conservadores y tienen arraigadas tradiciones religiosas. Por ello, es difícil que acepten demostraciones de amor entre personas del mismo sexo, a diferencia de lo que suele ocurrir en puntos como la Zona Rosa, la Condesa, el Centro Histórico o Coyoacán.