Infomex, ¿bolsa de trabajo?

Aunque el sistema se creó para que los ciudadanos pidan información al gobierno, cientos lo usan para solicitar plazas.

Durante 2015, al menos 122 personas utilizaron el sistema Infomex como bolsa de trabajo. Entraron en él para buscar empleo en alguna de las instituciones que conforman la administración pública de la Ciudad de México, aunque esta herramienta fue creada con otro fin: que los ciudadanos puedan hacer solicitudes de información para saber, por ejemplo, cómo se gastan los recursos del erario o los resultados de programas y políticas públicas.

Luis Felipe fue uno de ellos. Incluso, adjuntó su currículum con la esperanza de ser contratado en el Tribunal Electoral capitalino. Sin embargo, no tuvo fortuna.

“Es algo complicado porque, en comparación con otros lugares que hacen difusión de sus vacantes, aquí sólo [lo hacen] por línea, por internet”, dice el joven de 24 años.

Y, como ocurrió con Luis Felipe, el resto de los aspirantes no tuvo suerte en su búsqueda de trabajo por medio de Infomex. Según una revisión a las solicitudes enviadas a través de este sistema, por lo general las instituciones únicamente responden que esta herramienta no es la vía para encontrar una plaza.

Más desempleo, más demanda

Datos que 105 de los 123 sujetos obligados a transparentar su información entregaron a Máspormás —secretarías de gobierno, delegaciones, partidos políticos, entre otros— indican que el número de solicitudes de empleo enviadas por Infomex aumenta cuando la tasa de desempleo en la Ciudad de México es más alta.

En 2013, por ejemplo, cuando la tasa de desempleo se ubicó en alrededor de 7% de la población económicamente activa (PEA), hubo 173 casos. Para 2014, cuando el indicador llegó a 7.5%, los envíos de este tipo sumaron 183.

Para 2015, la tasa de desempleo bajó a 6% y, con ella, también disminuyó la cifra de solicitudes de empleo por Infomex, que fueron 122.

Huecos en la ley

Especialistas consultados advierten que los ciudadanos que buscan empleo por Infomex no solamente recurren a esta herramienta con la esperanza de cubrir una necesidad, sino porque las leyes de la capital tienen huecos que impiden a la ciudadanía conocer con claridad cuántas y cuáles son las plazas vacantes en el sector público, o qué requisitos se necesita cubrir para competir por ellas.

El Reglamento Interior de la Administración Pública local señala que las oficinas públicas no están obligadas a hacer concursos para ocupar un puesto, es decir, no tienen que hacer una selección exhaustiva para elegir a los mejores candidatos.

“[Los titulares de las dependencias tienen entre sus facultades] nombrar y remover libremente a los directores ejecutivos, directores de área y demás personal de las Unidades Administrativas y de Apoyo Técnico-Operativo”, señala la directora de Administración de la Oficialía Mayor capitalina, Dervylia Yazmín, en respuesta a una solicitud de información.

¿Problema en potencia?

Académicos como José Alfonso Bouzas, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideran que los intentos de ciudadanos por encontrar empleo a través de Infomex —muchos de ellos derivados de que las instituciones no transparentan sus plazas vacantes— son una señal de que el gobiero capitalino debe abrir sus procesos de contratación de personal.

Esta medida, dice el experto en temas laborales, es precisa para que las personas que lleguen al servicio público sean las más aptas para un puesto.

“[En el gobierno] tienes trabajadores permanentes rotando, quienes no se involucran, no se comprometen. Esto, en un mediano plazo, de no más de cinco años, va a traer consecuencias, además de un costo económico que puede ser de perjuicio en la sociedad. Imaginemos, por ejemplo, la carencia de trabajadores profesionales en el servicio público de salud”, dice.

Incluso, ya hay dependencias que reportan un déficit de expertos. El informe de labores de la Secretaría de Salud (Sedesa) correspondiente al segundo trimestre de 2015 indica que la institución no pudo cubrir su meta de detecciones de cáncer de mama por falta de personal especializado, así como porque el actual no tiene interés en acudir a ciertas zonas. Además, el reporte da cuenta de que en ese año se registraron numerosos retardos y faltas de trabajadores que no tienen plaza, como los eventuales, interinos o quienes trabajan por honorarios asimilados a salarios.

Para Bouzas, el escenario ideal es que el gobierno capitalino empiece una transición para dejar de depender de este tipo de empleados y formar colaboradores con una carrera de servicio público.

Los lugares más codiciados

Entre 2013 e inicios de 2016, estas fueron las instituciones locales que recibieron más solicitudes:

  • La Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México ocupa la primera posición, con 40 casos registrados en el periodo citado. El año en el que más tuvo fue 2014, con un total de 18.
  • El segundo puesto es para el Sistema de Transporte Colectivo Metro, con 33 solicitudes. El mayor número lo tuvo en 2013, después de la apertura de la polémica Línea 12.
  • La tercera posición es para la Asamblea Legislativa de la capital, que aprueba el presupuesto local de cada año, entre otras tareas. Ahí se registraron 25 casos.
  • En el cuarto lugar empatan el sistema de transporte Metrobús y la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco). Ambas instituciones capitalinas recibieron 20 solicitudes.
  • Las posiciones restantes del top 10 son para el cuerpo de bomberos (18), el Instituto de la Juventud (17), el Consejo de la Judicatura de la ciudad (16), la Secretaría de Cultura (16) y el Instituto de las Mujeres (15).

Aspirantes mandan SOS a Mancera

De las solicitudes de empleo registradas, el mayor número va dirigido a la Jefatura de Gobierno. En algunos casos, los aspirantes piden específicamente la ayuda del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, o que al menos éste lea sus trayectorias. Una solicitud —emitida el 14 de abril de 2015— señala: “Tengo el honor y el placer de dirigirme a S.E. [Su Excelencia] para solicitarle, de la manera más humilde, un trabajo el cual me permita sostener y educar a mi hijo pequeño, ya que soy madre soltera”.

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Reportero, ciudadano y cuasi adicto –en recuperación– de las bebidas energizantes. Por ahí dicen que soy el elemento más antiguo del equipo editorial de Máspormás, ¿será?