La L12 adeuda guarderías

El gobierno afirmó que habría cuatro espacios para los hijos de empleadas y usuarias, pero sólo se construyó uno que aún no opera.

Karla es una usuaria frecuente de la Línea 12 del Metro, así como una de las mujeres que se habrían visto beneficiadas con las guarderías que las autoridades de la Ciudad de México prometieron construir en esta ruta que cruza la capital de la República de oriente a poniente.

La mujer tiene 28 años, vive en la delegación Tláhuac, trabaja en el mercado de Mixcoac y todos los días invierte alrededor de dos horas en llevar y recoger a su hijo Sebastián de casa de su hermana.

Dice que debe hacerlo porque en su empleo no tiene prestaciones —lo que le impide inscribir al niño en alguno de los centros a cargo del IMSS o del ISSSTE—, es madre soltera y no gana el suficiente dinero como para pagar los servicios de una estancia privada.

Hace al menos seis años, cuando la Línea 12 estaba en construcción, el gobierno capitalino aseguró que, justamente para atender a las mujeres que estuvieran en una situación similar, edificaría cuatro guarderías dentro de la nueva obra.

De acuerdo con lo que se informó entonces, el propósito sería ayudar tanto a las propias trabajadoras del Sistema de Transporte Colectivo (STC) como a las pasajeras de la llamada Línea Dorada.

A la fecha, sin embargo, las autoridades únicamente han construido la guardería de la estación Nopalera —la cual todavía no abre sus puertas— y no está claro qué ocurrirá con los espacios restantes.

Y de las cuatro que tenía…

Los planes para la edificación de las cuatro guarderías quedaron registrados en documentos oficiales. Uno de ellos es el informe de labores que el entonces titular de la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse), Fernando Aboitiz, entregó en 2010 al pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

“Estratégicamente se construirán guarderías en cuatro de sus estaciones (Tláhuac, Nopalera, Periférico y Mixcoac), para servicio de las madres trabajadoras usuarias del Metro”, detalla el documento recibido por los legisladores.

Desde entonces, en la edificación de la guardería de Nopalera se gastaron 32 millones de pesos, mientras que distintas dependencias consultadas no aclaran qué ocurrirá con los centros pendientes.

Por ejemplo, Proyecto Metro —el organismo creado específicamente para supervisar la construcción de la Línea 12— responde a una solicitud de información que la institución carece de planes para hacer nuevas guarderías.

En otra respuesta, el subdirector de apoyo de gestión técnica de Obras Públicas de la Sobse, Edgar Fernando Murillo, señala que la secretaría solamente tiene entre sus atribuciones actuales rehabilitar y ampliar las líneas del Metro, por lo que se deslinda de la responsabilidad de tener que edificar más estancias infantiles.

Y por parte del Metro, el gerente jurídico del organismo, Alberto Israel Sánchez, responde que a quien corresponde explicar las razones por las que no se ha concretado la construcción de las demás guarderías es a la Sobse.

Con cuatro años de espera

La construcción de la guardería de Nopalera terminó en 2012. Sin embargo, el centro tiene casi cuatro años sin operar.

En 2014, en el anteproyecto de Presupuesto de Egresos para 2015, se indicó al respecto que las actividades no habían comenzado porque el edificio aún no se encontraba “en óptimas condiciones” para entrar en funcionamiento.

La edificación del lugar fue encargada por Proyecto Metro a las empresas Ingeniería Total Especializada, S.A. de C.V., y Alta Dirección de Ingeniería Civil, S.A. de C.V., de acuerdo con el contrato por 30 millones de pesos firmado entre las partes el 2 de noviembre de 2011.

Adicionalmente, en febrero de 2015, Proyecto Metro firmó otro contrato por dos millones de pesos con la empresa Épsilon Ingeniería y Tecnología, S.A. de C.V., para que ésta acondicionara el inmueble.

Hoy, las paredes del edificio aún están limpias y en la fachada se lee el nombre que tendrá este Centro de Desarrollo Infantil (Cendi), “Sentimientos de la nación”. Sin embargo, todavía se desconoce la fecha en la que abrirá sus puertas.

Fernando Espino, líder del sindicato de trabajadores del Metro, asegura que la inauguración está próxima, aunque advierte que —contrario a lo que se había anunciado originalmente— solamente se atenderá a hijos de trabajadoras de la institución, como ocurre en el Cendi ubicado en Delicias, en el centro de la capital.

Esto significa que, al igual que Karla, otras mujeres que son usuarias de la Línea 12 y que esperaban beneficiarse de este servicio tendrán que pensar en otras opciones para el cuidado de sus niños.

Servicios prometidos

Esto se prevé que incluyan las guarderías que operen dentro del Metro:

  • Entrega de alimentos a los niños inscritos. Según el anteproyecto de Presupuesto de Egresos de 2015, estos se elaborarán con materia prima de calidad, apegada a estándares nutricionales vigentes.
  • Realización diaria de un filtro sanitario para evitar contagios que deriven en epidemias y en riesgos para la salud de los menores, así como aplicación de exámenes médicos contemplados en un programa.
  • Cumplimiento del proyecto escolar de educación inicial aprobado por el gobierno federal a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
  • Realización de evaluaciones psicológicas a los niños. Según el documento consultado, el objetivo de esto es atender problemas como el déficit de atención u otros que afecten la salud del menor.
  • Evaluaciones internas al término de cada ciclo escolar, con el propósito de revisar indicadores de calidad y de verificar si las actividades del centro son adecuadas o no.

Guarderías con potenciales beneficios

Claudia Sotelo, directora del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI), explica que el primer posible beneficio para un niño inscrito en una guardería radica en que su desarrollo se ve impulsado por las actividades de estos centros. Además, si la madre trabaja y la guardería está cerca de su empleo, esto la ayuda a ser más productiva. “El que las mamás tengan la certeza de que sus hijos están bien cuidados les da tranquilidad y pueden tener un mejor rendimiento laboral”, señala.

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Artículo anteriorEdición impresa: 14/04/2016
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Reportero, ciudadano y cuasi adicto –en recuperación– de las bebidas energizantes. Por ahí dicen que soy el elemento más antiguo del equipo editorial de Máspormás, ¿será?