Los vemos, pero ¿los usamos?

Analistas dicen que los puentes fueron pensados para que el peatón no “estorbe” al auto y consideran que es mejor quitarlos.

Fotos: Alfredo Boc.
Fotos: Alfredo Boc.

“¡Ahí está el puente!”, grita enfurecido el automovilista cuando, al dar la vuelta en el cruce de Insurgentes y Eje 2 Norte, tiene que frenar porque un grupo de personas corre por la calle. “Así es más rápido”, se justifica una de las mujeres que apurada cruza la avenida.

En la Ciudad de México, los puentes peatonales salen muy caros; muchos de ellos no se utilizan y tampoco previenen los accidentes, de acuerdo con diversos estudios.

“Las estadísticas demuestran que una buena parte de accidentes con peatones ocurren debajo de los puentes”, señala Héctor Reséndiz, coordinador técnico de la Unidad de Geotecnología en Infraestructura, Transporte y Sustentabilidad (GITS) del Instituto de Geografía de la UNAM.

Un estudio, realizado en 2008 y coordinado por Reséndiz, reveló que 26.68% de los accidentes en la ciudad ocurren a menos de 300 metros del 66.45% de los puentes peatonales.

Un puente peatonal —apunta Reséndiz— provoca que el automovilista se confíe de que no habrá personas en la vía.

Yazmín Viramontes, coordinadora de Proyectos de Diseños de Calles del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), resalta que en la Ciudad de México, en donde por ley el peatón es primero, los puentes deberían dejar de existir.

Para los especialistas, los puentes están pensados sólo en beneficio de los automóviles, pues tienen la intención de que el peatón no “estorbe”.

El estudio “Motivos de uso y no uso de puentes peatonales en la Ciudad de México: la perspectiva de los peatones”, publicado en 2010 y difundido por el Instituto Nacional de Salud Pública, reveló que las principales causas por las que no se usan los puentes peatonales son por “flojera o implican mucho esfuerzo”, porque “es posible cruzar por la calle” y “por inseguros”.

Los autores de ese mismo estudio señalan que los puentes peatonales, “además de no cumplir con la función de separar de forma segura los espacios entre los usuarios de la vía pública, han traído la exposición a otros riesgos sobre la salud como la violencia urbana (asaltos, riñas, violencia sexual, etc.), sin olvidar los peligros derivados de la falta de mantenimiento de su estructura”.

Fotos: Alfredo Boc.
Fotos: Alfredo Boc.

CRUCES SEGUROS

En la capital hay 890 puentes peatonales, de los cuales, 805 sirven para cruzar ejes viales y vías primarias. De ésos, 77 son accesibles para personas con discapacidad, pero sólo 16 tienen elevador, de acuerdo con los datos que funcionarios de la Secretaría de Obras dieron a conocer en la Asamblea Legislativa del DF en enero pasado.

En 2014, se asignaron 31 millones de pesos al mantenimiento de puentes, según un informe presupuestal de la Secretaría de Finanzas. Sin embargo, hay peatones que señalan que no usan los puentes por inseguros y por las condiciones en que éstos se encuentran.

“Ese puente está muy largo y oscuro”, reclama Samuel Rojas cuando camina sobre el Eje 2 Norte, frente al Metro Tlatelolco, y señala el puente que nadie usa.

Yazmín Viramontes, del ITDP, señala que en lugar de los puentes peatonales se deberían de aprovechar los semáforos, para que los automóviles se detengan.

En vías rápidas, como Periférico o Circuito Interior, donde no hay posibilidad de poner un semáforo, podrían aceptarse los puentes, pero con elevadores o rampas y que no impidan el paso en las banquetas, resalta Viramontes.

La construcción de un puente peatonal puede costar más de 1.5 millones de pesos, sin considerar los gastos de mantenimiento e iluminación. El diseño de un cruce seguro para peatones, con semáforos, costaría alrededor de 800 mil pesos, de acuerdo con datos del ITDP.

Ana Bray Sharpin, consultora en Seguridad Vial del ITDP, explica que el semáforo es el sustituto perfecto de un puente, pues implica menos esfuerzo que un automóvil se detenga, a que la gente suba escaleras.

Los miembros de la Liga Peatonal —colectivo de organizaciones civiles de diferentes ciudades mexicanas a favor de los derechos del peatón— iniciará a mediados de año una campaña para exhortar a los gobiernos de las ciudades a que mejoren los cruceros sin la necesidad de los puentes, asegura Dana Corres, vocera del colectivo.

Para este colectivo y otras organizaciones, la Ciudad de México debería seguir el ejemplo de otras metrópolis, como Londres, en donde los puentes peatonales son un asunto del pasado.

 

DATOS

18 millones 700 mil pesos se gastó la delegación Cuajimalpa en 2014 en cuatro puentes peatonales en Santa Fe.

68 puentes peatonales hay en la delegación Cuauhtémoc.

156 puentes peatonales existen en Iztapalapa; es la delegación con más infraestructura de este tipo.

 

CIUDADES SIN PUENTES PEATONALES

En Londres, para los Juegos Olímpicos de 2012, se quitaron puentes peatonales y se hicieron muchas intervenciones para facilitar la movilidad peatonal, explica Ana Sharpin, experta en seguridad vial del ITDP.

En algunas ciudades de Estados Unidos, los peatones cuentan con un semáforo “a petición” para cruzar una calle; es decir, aprietan un botón y dependiendo del número de veces que lo oprimen, cambia de color y se detienen los coches, asegura Héctor Reséndiz, investigador de la UNAM.

 

LOS PEATONES, PRIMERO

En la Ciudad de México, como en otras metrópolis del país, los ciudadanos se están organizando para defender los derechos de los peatones. Algunas de las iniciativas que se han creado son las siguientes:

* Rey Peatón. Roberto Remes, experto en movilidad, es el creador de esta propuesta que promueve y rescata la caminata como una forma de transportarse en la ciudad.

* Camina Haz Ciudad. Es una organización que impulsó la construcción de una banqueta, la wikibanqueta, en Avenida de los Poetas, en Santa Fe, para la seguridad de los transeúntes.

* Camina. Es una herramienta, del ITDP, para que ciudadanos y gobernantes evalúen la calidad de los cruceros y los mejoren en favor del peatón.

* Peatónito. Es un héroe enmascarado, con una capa en forma de cebra, que sale a las calles para concientizar a los automovilistas de respetar el espacio de los de a pie.

 

¿TÚ LOS UTILIZAS?

1. José Morán y Parque Lira. Si se modifica la secuencia de los semáforos, los seis puntos de cruce tendrían algún momento para que los peatones crucen en forma segura.

2. Frente al Metro Etiopía. El experto en movilidad, Roberto Remes recomienda desmontarlo y sustituirlo por un semáforo que esté en alto cuando Xola tenga el siga, y en verde cuando Cuauhtémoc tenga el siga.

3. Frente a la Cineteca. En el lugar ya se instaló un semáforo.

4. Plaza Universidad-Eje 8 Sur. Hay un punto muy peligroso entre Plaza Universidad y Patio Universidad, en el que hay un puente poco amable y una vía rápida y ancha.

5. Centro Médico: La separación de los cruces es casi de 500 metros. Un cruce intermedio daría seguridad a los peatones, manteniendo capacidad vial.