Motos, ¿a favor o en contra?

Son un vehículo cada vez más usado en la capital, donde dividen opiniones por su impacto en el medio ambiente y la seguridad vial.

Sus críticos las tachan de ser contaminantes, peligrosas e incluso una herramienta de la delincuencia. Por el contrario, sus defensores aseguran que contaminan menos, ocupan un menor espacio que los autos y, con ello, contribuyen a mejorar la movilidad.

Pese a las diferentes opiniones que despiertan, las motocicletas se consolidan como un vehículo cada vez más popular para desplazarse por la Ciudad de México donde, debido al tráfico constante, la velocidad promedio de los coches es de 17 kilómetros por hora.

Dos datos ilustran esta expansión: según cifras oficiales, en la última década la cantidad de motos en el país creció 294% y, de ese total, 13% se encuentra en la capital.

¿‘Chimeneas’ en dos ruedas?

Uno de los aspectos que más confronta a detractores y partidarios de las motocicletas es su impacto ambiental.

La Secretaría de Medio Ambiente local (Sedema) ubica a las motos como el vehículo que más emisiones de dióxido de carbono genera, 234 gramos por pasajero y kilómetro recorrido, solamente debajo de las camionetas SUV (286) y de los automóviles tipo sedán (190). Por esa razón, según lo han anunciado autoridades capitalinas, se busca que para 2017 ya deban someterse tanto a la verificación vehicular como al programa Hoy No Circula.

Francisco Medina, directivo del Salón Internacional de la Motocicleta, reconoce que 85% de las motocicletas que hay en el país es pequeño y contaminante. Sin embargo, sostiene que cada vez hay más modelos amigables con el ambiente, debido a que cuentan con motores de cuatro tiempos que tienen bajas emisiones.

Del mismo modo, Roger Magar, integrante del Club de Motos Antiguas, entra a la defensa de este medio de transporte. Él también piensa que la contaminación que emiten no se debe a los vehículos en sí, sino a la mala calidad de las gasolinas. En Europa, agrega, los combustibles son mejores y el uso de la motocicleta es común.

De alto riesgo

Otro aspecto a debate es la relación entre las motocicletas y la seguridad vial.

El Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (Conapra) cataloga a las motos como un vehículo de alto riesgo, debido a que es económico y fácil de usar. En el mismo sentido, el Informe sobre la Seguridad de los Motociclistas en Latinoamérica, elaborado por la Fundación Mapfre, califica de preocupante que México sea el único país de la región donde no se piden exámenes médicos, teóricos y prácticos para otorgar licencias de conducir.

Durante 2015, los hospitales de la Secretaría de Salud local (Sedesa) atendieron a 215 motociclistas lesionados, 109% más que en 2013 y 158% más que en 2014. En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) también tiene registro de un incremento de los accidentes en moto: en 2015 tuvo reporte de tres mil 615, esto es 145% más que en 2013 y 112% más que en 2014.

En cuanto al número de muertos, la cantidad va a la baja, pues en 2013 murieron dos motociclistas en la red de hospitales capitalinos, cuatro en 2014 y dos en 2015.

Frente a estas cifras, los partidarios de la motocicleta atribuyen los accidentes a que falta infraestructura adecuada y a que las autoridades no dan mantenimiento a las calles. No obstante, también reconocen que hace falta mayor cultura vial por parte de conductores y motociclistas.

Más motos, más reglas

Usuarios de este vehículo también dicen cargar el estigma de que las motocicletas son relacionadas con actividades delictivas, en particular, con robos en los que los ladrones las utilizan como medio de escape.

La Procuraduría capitalina asegura carecer de información desagregada sobre cuántos robos en motocicleta se cometen en la Ciudad de México. En tanto, algunos motociclistas aseguran haber sufrido intentos de extorsión por parte de policías, quienes los han detenido argumentando que buscan delincuentes o motos robadas.

Al respecto, Medina subraya que ningún motociclista puede ser detenido si porta casco, circula con placas y respeta el Reglamento de Tránsito, mientras Gilberto Palacio, líder de un motoclub, considera que la ciudad necesita una normatividad seria que incluya a este sector. “Se ha considerado al peatón y al ciclista, pero nunca al motociclista”, dice.

En esto coincide Maite Ramos, presidenta de la Comisión de Movilidad de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), quien sostiene que solamente con normas claras será posible reducir los aspectos negativos de las motos y permitir que coexistan con otros vehículos.

“No estamos en contra de sacar a ningún medio de transporte [de las calles]. Tenemos que considerarlos a todos, pero a cada uno con su situación particular, no porque estemos en contra de las motos, sino por un tema de equidad y de igualdad”, señala.

Respaldo

Promotores del uso de este vehículo dicen que estas son algunas de sus ventajas:

  • Una motocicleta cuesta menos que un automóvil. Además, dicen sus defensores, el gasto en combustible y en mantenimiento también es menor, lo que permite ahorrar para otros fines.
  • Los partidarios de la motocicleta afirman también que ésta da mayor libertad y autonomía, debido a factores como que ocupan menos espacio y son más fáciles de estacionar.

Nuevas reglas para andar en dos ruedas

El Reglamento de Tránsito vigente desde diciembre establece nuevas disposiciones para los motociclistas. Por ejemplo, los obliga a usar un carril completo en vez de circular por la línea divisoria. Esto último pueden hacerlo cuando los autos estén detenidos y para colocarse en el área de espera, hasta el frente, para avanzar primero. Además, con motos inferiores a los 250 centímetros cúbicos, no está permitido entrar a carriles centrales de vías rápidas de acceso controlado, como Periférico o Circuito Interior, ni subir al Segundo Piso.

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Artículo anteriorEdición impresa 20/04/2016
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Rafael Montes es reportero de la ciudad desde hace siete años. Apasionado de la movilidad, el urbanismo y el medio ambiente. Ciclista y peatón cotidiano, no tiene auto y sólo de ser muy necesario deja la bici para subirse al Metro o al coche de su novia.