Radares invisibles

El programa de radares anticontaminación inciado por el GDF quedó en el olvido

Si has dado ‘mordida’ durante la verificacion vehicular de tu automóvil, entonces formas parte del 31% de los conductores que no debería tener derecho a manejar, de acuerdo con las normas ambientales en vigencia.

Según un estudio del centro Mario Molina (2010), uno de cada tres coches en la capital emite gases contaminantes por encima de las recomendaciones internacionales. Aunque el Gobierno del Distrito Federal es consciente de que existe un problema en los centros de control ambiental, no ha querido utilizar los radares de los que dispone para limitar la circulación de estos vehículos.

Jorge Sarmiento fue uno de los funcionarios de la Sedema que trató de impulsar este programa. Su intención era detectar a los autos más contaminantes mientras recorrían las calles gracias al uso de radares remotos, pero la iniciativa nunca prosperó.

Aunque no fue el único en comprometerse. La secretaria de Medio Ambiente actual, Tanya Müller, también sugirió en 2014 que debía utilizarse esta tecnología como una medida complementaria al Programa de Verificación Vehicular.

Incluso se estableció formalmente, en el Programa para mejorar la calidad del aire de la Zona Metropolitana del Valle de México 2011-2020, que en 2011 debería haber iniciado la evaluación de estos equipos, para poder operar el programa completamente en 2014, más nada de esto sucedió.

Fotos: Ignacio Gómez
Fotos: Ignacio Gómez

LA CIUDAD DE ESCAPE

Según el Premio Nobel de Química Mario Molina, el uso de estos radares en la CDMX podría haber ayudado a mejorar sensiblemente la calidad del aire. En particular debido a las condiciones geográficas de la Zona Metropolitana del Valle de México, que tiende a la acumulación de contaminantes liberados en 80% por los automóviles.
En Estados Unidos, por ejemplo, el estado de Indiana contrató a una empresa para medir las emisiones de 220 mil automóviles, mientras que en Europa, el investigador británico Andrew Crookell emitió, desde 2003, una recomendación para el empleo de estos sensores en las principales ciudades del continente.

Durante el Congreso Mundial de Sensores Remoto, celebrado en 2014, Mario Molina incluso propuso que se instalen estos radares en las entradas de las carreteras, para vigilar que los camiones que lleguen a la ciudad no sean contaminantes; no tuvo éxito.

Fotos: Alfredo Boc
Fotos: Alfredo Boc

NORMAS LEGALES INCONCLUSAS

Para poder usar los sensores en las calles y activar la función que les permite fotografiar y multar a los dueños de automóviles infractores, el gobierno local necesita publicar una nueva norma ambiental que determine los límites máximos de contaminación permitidos. Sin embargo, hasta la fecha se desconoce el motivo por el que no ha sido expedido este reglamento.

Si bien la Secretaría del Medio Ambiente del DF (Sedema) cuenta actualmente con dos de estos equipos, uno que compró hace más de una década y otro que adquirió hace poco más de cinco años, solamente los ha utilizado para realizar estudios sobre el parque vehicular y no como parte de una política anticontaminación.

En entrevista, la Comisión Ambiental de la Megalópolis confirmó que prevé terminar este documento antes de enero, aunque para ello necesita obtener el aval de varias autoridades que han rechazado pronunciarse al respecto.

Fotos: Ignacio Gómez
Fotos: Ignacio Gómez

EL ENIGMA DE LOS RADARES INVISIBLES

Por el momento, la Secretaría del Medio Ambiente no sólo carece de un reglamento para validar el uso de esta tecnología en la ciudad, sino que no ha adquirido ninguno de los cuatro radares que planeaban comprar este año y no los tiene contemplados en su presupuesto anual.

Ni siquiera tiene registrada la totalidad de los dispositivos que posee en la lista de bienes muebles, donde debe publicar la lista de objetos en su posesión que superen los 350 salarios mínimos. En el catálogo, solamente aparece una de las máquinas, con un costo de 3.5 millones de pesos, en tanto que se ignora el paradero de la otra.

El pasado 23 de septiembre, el gobierno de la ciudad anunció la puesta en marcha de 38 patrullas ambientales, algunas equipadas con artefactos llamados opacímetros, que también miden la contaminación, aunqe, de manera menos eficiente que los sensores remotos. Con esta inversión, valuada en 30 millones de pesos, el GDF buscará paliar las deficiencias de los Verificentros y poder comenzar a multar a los conductores que, con una `ayuda´, han burlado las normas ambientales en vigor en la capital.

Fotos: Alfredo Boc
Fotos: Alfredo Boc

¿CÓMO FUNCIONAN?

El sensor remoto emite luces ultravioleta que miden la intensidad de la luz. Dependiendo de la sombra –generada por el humo que sale de los escapes– se puede definir qué tan contaminante es un vehículo.

Para hacer la medición sólo se necesita medio segundo. En este tiempo, se calcula la cantidad de gases emitidos por el auto. Si el aparato detecta una alta concentración, entonces toma una fotografía a la placa del vehículo y también mide su velocidad, para hacer llegar a su domicilio la multa correspondiente.

Fotos: Ignacio Gómez
Fotos: Ignacio Gómez

CIUDAD CONTAMINADA:

 

CINCO MANERAS DE REDUCIR LA HUELLA AMBIENTAL DE TU COCHE:

  • Al menos una vez al año hay que llevar el automóvil con el mecánico para que haga mantenimiento preventivo al sistema de inyección de gasolina.
  • Si el auto tiene carburador, hay que realizar dos veces al año una afinación completa de motor.
  • Si el consumo de combustible aumenta y el sistema de escape comienza a emitir malos olores, entonces es momento de afinar el motor.
  • Es aconsejable acudir con tiempo a los Verificentros de la Ciudad de México para realizar la revisión anual del vehículo.
  • Cambiar el uso de combustible de su automóvil de la gasolina al gas natural no sólo le puede resultar más barato a la hora de llenar el tanque, sino que disminuye la contaminación emitida.

CIFRAS:

  • 1486 multas fueron impuestas por excesos de velocidad en 2015.
  • 1678 pesos deben pagar los dueños de los autos más “sucios”.
  • 15 radares podrían operar en el DF, según Envirotest.
  • 20 mil vehículos podrían ser medidos a la semana por cada radar.

RECOMENDACIÓN:

En el estudio llamado ‘Evaluación integral del Programa de Verificación Vehicular de la Zona Metropolitana del Valle de México’, el Centro Mario Molina hace un análisis a fondo de esta política pública. Además, para hacer las mediciones utilizaron uno de los radares que pertenecen a la Secretaría del Medio Ambiente.

Compartir
Artículo anteriorDe Guadalajara y la agresión urbana…
Artículo siguienteAyotzinapa toma la ciudad
Reportero, ciudadano y cuasi adicto –en recuperación– de las bebidas energizantes. Por ahí dicen que soy el elemento más antiguo del equipo editorial de Máspormás, ¿será?