Tips para cuidar tu bolsillo

Factores como el alza del dólar y las tasas de interés impactarán en los precios de productos y servicios. Te sugerimos qué hacer.

Medir gastos, pensar bien antes de adquirir un crédito, reducir la compra de productos importados y preferir los locales son algunas recomendaciones que los expertos en finanzas personales ofrecen a los capitalinos para encarar los altibajos de la economía mexicana en 2016.

Seguir este tipo de consejos ayudará a las personas a afrontar los efectos de factores como un dólar caro, explica David Lozano Tovar, coordinador del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Difícilmente vamos a regresar a los 18 pesos por dólar. […] Eso es parte del manejo de medios del gobierno, porque no te puede decir que va a estar peor, pero nosotros ya hicimos un cálculo y puede ser que nos vayamos hasta 22 pesos por dólar”, considera el investigador.

Ante ello, dice, lo ideal para los ciudadanos es prescindir lo más que se pueda de productos tasados en dólares, pues se estima que sus precios van a subir a lo largo de todo el año.

Cámaras industriales mexicanas —como la de la construcción— ya han advertido que el precio de algunos de los bienes y servicios que ofrecen se elevará durante 2016, debido a que necesitan insumos importados de Estados Unidos, como concreto, acero y componentes electrónicos.

¿Contratar un crédito?

Al alza en el precio del dólar y la baja en el petróleo —una de las principales fuentes de ingresos del país—, se suma el incremento de las tasas de interés.

La Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, anunció la medida a finales de 2015. En tanto, su homólogo nacional, el Banco de México (Banxico), lo hizo este año. Con ello, advierten los especialistas, se abre la puerta a que los créditos bancarios también se encarezcan.

Juan José Salas, consultor en finanzas personales, dice que, frente a esta situación, las personas necesitan educarse, armar presupuestos, liquidar deudas y saber hacia dónde quieren dirigir sus gastos.

Por ejemplo, si se piensa adquirir un auto, lo mejor es hacerlo de contado. Y si se tiene en mente el crédito para una casa, que sea a tasa fija y tras analizar ingresos y capacidades de pago.

“Si tienes ahorrado 20% del valor del inmueble, fondos de emergencias de tres meses al menos y estabilidad laboral, y buscas un crédito a tasa fija de 15 años del que puedas pagar la mensualidad con máximo 30% de tus ingresos, puedes hacerlo. Si no cumples con algo de eso, mejor sigue ahorrando”, señala la experta Sofía Macías.

Compra al mayoreo

En el día a día hay otros consejos aplicables. Uno de ellos es comprar al mayoreo productos no perecederos, como detergentes, arroz y azúcar. Según los especialistas, varias familias pueden unirse para hacerlo y así obtendrán ahorros.

“Es algo inteligente y puede funcionar recurrir a la solidaridad entre consumidores para ser un comprador más grande”, opina José Luis de la Cruz, investigador del Tecnológico de Monterrey, quien además recomienda diferenciar bien los gastos necesarios de los superfluos, como joyas, ropa o viajes de placer, y evitar endeudarse al menos en el primer semestre del año.

Otro consejo es compartir el automóvil para gastar menos en gasolina. Al respecto, los expertos señalan dos puntos: primero, aunque el gobierno federal anunció que la libre importación de gasolinas comenzará en abril, se prevé que se refleje en los precios al consumidor hasta dentro de dos años; segundo, se espera un aumento en el valor de las refacciones y que esto impacte en las tarifas de transporte.

Sé buen consumidor

Los expertos de la UNAM estiman, entre otros incrementos, uno de 8% en el gasto para comer en fondas o restaurantes, uno de entre 12% y 15% en la carne de res, y uno de hasta 20% en el huevo.

Ante esto, dice Lozano, una alternativa para los consumidores es comprar en espacios locales como los tianguis, y las autoridades de la Ciudad de México pueden contribuir a través de campañas de apoyo a los productores locales.

Otros productos que se prevé suban de precio son los aparatos electrónicos, que podrían encarecerse hasta 40%, y los medicamentos, que para finales de 2015 subieron 30% y en lo que va de 2016 se han elevado cerca de 22%.

“Más que hacer una lista de productos, tenemos que decirle a las personas que tienen que cuidar mucho su dinero y verificar, aunque tome más tiempo, qué tipo de productos nos dan lo mismo pero no implican un efecto mayor en el bolsillo”, dice el especialista de la UNAM, quien considera clave forjar una cultura del buen consumo.

Los factores en juego

Distintas variables afectan de una u otra manera la economía del país. Te explicamos algunas:

  • El precio del petróleo. Este combustible es una de las principales fuentes de ingresos del Estado, pero su valor está a la baja desde 2014. Entonces rebasaba los 100 dólares por barril y ahora está arriba de 20.
  • El dólar. La moneda mexicana vive una depreciación frente a la de EU. Industrias que importan insumos tasados en dólares advierten que sus productos y servicios subirán de valor.
  • Las tasas de interés. Este mes, el Banco de México subió a 3.75% su tasa de referencia bajo el argumento de que con ello ayudaría a estabilizar la economía. La medida del banco central puede elevar las tasas bancarias.

Con crecimiento insuficiente

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que el crecimiento medio anual de la economía del país fue de 2.1% entre 2013 y 2015, es decir, durante la primera mitad de la presidencia de Enrique Peña Nieto. En 2013, la tasa fue de 1.58%, para 2014 subió a 2.25% y en 2015 se situó en 2.55%. Antes de que llegara a la residencia oficial de Los Pinos el 1 de diciembre de 2012, Peña Nieto prometió que, para el cierre de su sexenio, México crecería entre 5% y 6% al año. Para 2016, el FMI estima que será de 2.6%.

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Rafael Montes es reportero de la ciudad desde hace siete años. Apasionado de la movilidad, el urbanismo y el medio ambiente. Ciclista y peatón cotidiano, no tiene auto y sólo de ser muy necesario deja la bici para subirse al Metro o al coche de su novia.