Trabajadores de repuesto

La industria de la construcción esconde vicios y omisiones que ponen en riesgo la vida de miles de trabajadores dedicados a la edificación en el DF

“Le decíamos El Chequito”, recuerda uno de los obreros de la construcción que se erige junto al centro comercial Parque Delta, en la colonia Piedad Narvarte. Es todo lo que se anima a decir sobre el soldador de casi 30 años que murió el pasado 21 de agosto tras caer con todo y la viga de acero a la que se había amarrado. “Nos sacaron a todos, no nos dejaron acercarnos”, se apresura a decir otro. No dicen más. Siguen comiendo. Nadie se acuerda de cómo se llamaba el hombre, su nombre no aparece en las notas de prensa, y tanto el gobierno de la ciudad como la empresa a cargo de la obra se reservan su identidad.

Fotos: Cuartoscuro
Fotos: Cuartoscuro

En el camellón de Obrero Mundial, frente a la mole de acero a cargo de Grupo Danhos, decenas de albañiles, herreros y soldadores se sientan a comer en grupos a la una de la tarde. Hablan poco. “Ganan ‘bien’, como dos mil pesos a la semana, más que en una fábrica”, dicen. Pero el riesgo es latente. “La altura es peligrosa”.
Por eso, la muerte es común y pasa casi siempre inadvertida. “No nos queda de otra”, responden, como si fuera consecuencia lógica de las condiciones a las que se expone ese sector. La obra avanza como sea y se traga a esos hombres anónimos.

Fotos: Cuartoscuro
Fotos: Cuartoscuro

“En toda obra tiene que haber un muertito para que fragüe bien, dice desgraciadamente la vox pópuli”, comenta el experto en prevención laboral David Aguilar. Pero eso es un concepto erróneo y una mala tradición, aclara.
Es frecuente saber de albañiles que caen, se queman, se cortan o se lastiman y pareciera que es falta de pericia, cuando en realidad es por una mala planeación del responsable de la obra quien, por ahorro mal entendido, omite derechos laborales como la capacitación, las medidas de seguridad y el equipo de protección personal, añade.

CIFRAS DUDOSAS
Según el INEGI, en 2012 había 154 mil 640 personas dedicadas a la construcción en el DF, de las cuales 82 mil 639 eran obreros y 742 era personal no remunerado, es decir, gente que trabaja para proyectos personales, sin recibir un salario determinado, o empleados voluntarios que no reciben pago.
Aunque las estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ubican al sector de la construcción en el DF entre las actividades con menos riesgo laboral y menos defunciones, Aguilar explica que es muy frecuente el subregistro en las obras.

Fotos: Alfredo Boc
Fotos: Alfredo Boc

De acuerdo con el IMSS, en 2014 hubo mil 155 casos de riesgo laboral en empleos de construcción, de un total de 39 mil en todos los sectores, y tres muertes registradas en obras, comparadas con las 49 que hubo en otras actividades.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) también reconoce, en el documento Seguridad, Salud y Bienestar en Obras de Construcción, que es difícil obtener estadísticas exactas debido a que muchos accidentes no se denuncian, hay muchas empresas pequeñas y muchos obreros independientes, la duración de las obras es corta, hay alta rotación de empleados y tienen multiplicidad de oficios y ocupaciones.
El académico Alfonso Bouzas, experto en derecho laboral, analizó contratos colectivos como parte de una investigación realizada en 2008 para el Consejo de Evaluación del Desarrollo Social del DF (EvalúaDF) y concluyó que, comparados con instancias federales, en los registros de las Juntas Locales de Conciliación y Arbitraje es más frecuente encontrar casos de simulación contractual, sindicatos que no defienden a sus asalariados, contratos genéricos y liquidaciones forzosas que no respetan lo que por ley debiera pagarse.

Fotos: Alfredo Boc
Fotos: Alfredo Boc

En ese mismo año unos 30 sindicatos acaparaban los contratos en construcciones, de los cuales 12, la mayoría de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), administraban más de 50 de esos convenios. Los gremios han jugado un papel contrario a la defensa de los trabajadores, reclama Bouzas, por ser personas de poca preparación académica que frente a los “líderes” sindicales no ejercen presión.
En la construcción de Parque Delta, por ejemplo, no es visible la placa de manifestación de construcción que por ley debe ser exhibida afuera de toda obra, sólo se ve la de la CTM, pero nadie acepta contestar preguntas sobre el accidente de El Chequito.
La dinámica de las construcciones dificulta la inspección de los representantes de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), agrega finalmente David Aguilar.
Las obras se diluyen rápido. Un día están en la excavación, y en tres meses el edificio está listo. Patrones y empleados ya se habrán ido y la Secretaría del Trabajo del DF ya no tiene facultades para intervenir.

LA UNIÓN ¿HACE LA FUERZA?

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los accidentes laborales son un problema de salud pública relevante para todos los países, sean o no industrializados o tecnológicamente avanzados.
A nivel mundial se estima que un trabajador pierde la vida cada tres minutos como consecuencia de un accidente de trabajo, y cada segundo, cuatro más sufren lesiones. Al año mueren alrededor de 180 mil trabajadores y otros 110 millones resultan con lesiones de diversa índole.

Fotos: Alfredo Boc
Fotos: Alfredo Boc

¡PELIGRO!

  • Los accidentes de trabajo son más frecuentes en peones que en albañiles, expone la Academia Nacional de Medicina de México.
  • Se afectan más las manos, extremidades inferiores, extremidades superiores y pies de los obreros en las grandes construcciones, ya que son las partes más expuestas.
  • Las lesiones más frecuentes son contusiones, magulladuras, heridas, torceduras, esguinces y fracturas, aunque el subregistro de muertes dificulta el conteo por parte de las autoridades.
  • Ocurren más acidentes en empleados contratados eventualmente y no capacitados que en obras que cumplen con toda la regulación solicitada por organizaciones internacionales.

CIFRAS:

  • 3 mujeres albañiles sufrieron accidentes en 2014.
  • 31  mil dÍas de incapacidad se otorgaron a obreros el año pasado.

Testimonio sobre las condiciones de trabajo en Parque Delta:

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Rafael Montes es reportero de la ciudad desde hace siete años. Apasionado de la movilidad, el urbanismo y el medio ambiente. Ciclista y peatón cotidiano, no tiene auto y sólo de ser muy necesario deja la bici para subirse al Metro o al coche de su novia.