Manual para pagar el predial

Manual

Es muy sencillo pagarlo. Le pido al Presidente y a su esposa que lean estas instrucciones y dejen de inventar pretextos para justificar su corrupción.

  1. CAMBIO DE CHIP
    ¿A poco no es padrísimo ver que los mexicanos en gringolandia se portan rebien? Nomás cruzan la frontera y algo pasa en sus cerebros que se vuelven respetuosos de la ley. Aquí la violan, son morosos, se hacen weyes con los impuestos, pero cuando están allá son sedita pura. Hacen lo imposible por cumplir con la ley gringa, porque los estadounidenses no se andan con ternuras cuando del predial se trata. Se paga o se paga, no hay de otra. Pero, ¿qué pasa cuando mi esposa no puede viajar a Miami? Bueno, le llamo a un amigo buena onda para que me haga un favorcito pequeño y con ello se desate otro escándalo.

 

  1. EXPULSACIÓN
    Deje que su boca expulse palabras asombrosamente absurdas en una entrevista con Joaquín. Aclare que su esposa sí es dueña del depa en Miami y que no pudo ir para pagar el predial a tiempo, ¡chin! Por eso le pidió a Ricardo Pierdant pagar el predial de Angie en marzo de un favor muy noble. Qué tanto es tantito.

 

  1. VECINOS A-MOROSOS
    ¡Qué hermosa es la vida! Qué bonito es cuando el destino le pone a uno —en el departamento de arriba— a un vecino de gran corazón. Richi no solo hizo el favor de pagar el predial (que se puede liquidar en línea sin hacer filas), ¡sino que además le prestó la lana! Y todo porque el Presidente no traía cash.

 LEE EL MANUAL ANTERIOR DE NACHO LOZANO: MANUAL DEL ENRIQUE-CIMIENTO

  1. MEXICANOS PERCIBEN MAL
    Dígale a Joaquín que usted percibe que los mexicanos percibieron que cometía un error, pero no, todo se trata de una mala percepción. Lo peor es que el Presidente se pudo haber evitado este escandalito de un nuevo conflicto de interés, ¡simple y sencillamente pagando con un cheque desde cualquier parte del mundo! Pero no, Quique y Angie prefirieron que Richi pagara los 29 mil 703 dólares para avivar las llamas del despeñadero.

 

  1. REGALITO ENVENENADO
    Según la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, el Presidente no puede recibir regalitos de amigos buena onda con un costo de 29 mil 703 dólares. A menos que los mexicanos percibamos mal el monto, mal el gesto y mal el conflicto de interés. En fin, no tema, sólo Judas temió: usted seguirá en el gobierno sonriendo y con el copete sin despeinar.