Cinco razones para marchar el domingo

  1. La diversidad de convocantes. Es una marcha en donde (casi) todos caben. Los que hoy llaman a la marcha #VibraMexico han logrado sumar a un grupo de organizaciones que no siempre se sientan en la misma mesa. Desde Artículo 19 hasta la UNAM, pasando por Transparencia Mexicana, Cencos o la Coparmex. Y eso, en un país que está dividido casi en todo, es una buena noticia. Comprensible que no todos los ciudadanos coincidan con todos los firmantes pero apostar solo por quienes piensan como nosotros es un error. Un movimiento tiene que construir sobre una agenda donde muchos quepan y este es el caso.

 

  1. El perfil de los convocantes. Ya lo he dicho antes en este espacio: las ideas tienen que encontrarse con las calles para que puedan avanzar y esta marcha puede ser un paso para que eso ocurra. Que actores como Causa Común, el IMCO o Transparencia Mexicana —quienes empujaron junto con otros la 3de3— hagan política no es raro, pero que ahora lo hagan pidiendo a la gente que salga a la calle sí es una novedad. Este momento en el país requiere que el enojo social tenga una agenda que sea empujada desde las movilizaciones. De otra forma seguiremos enojados, con buenas ideas que no avanzan y con protestas pequeñas y aisladas.

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  1. Las demandas. La marcha es una respuesta a dos de los sentimientos que muchos hemos experimentado en las últimas semanas: por un lado la necesidad de expresar el rechazo a las políticas de Donald Trump, ya sean contra México o contra todos aquellos que no caben en su visión, por el otro, el reclamo al gobierno federal para que haga su tarea y atienda temas como el combate a la pobreza y a la corrupción. No, la marcha no es para pedir la renuncia de Peña Nieto como algunos quisieran, pero sí es una forma de expresar el apoyo al país sin entregar un cheque en blanco al gobierno y esa combinación es muy afortunada.

 

  1. Los convocados. Es “la marcha es para los que no marchan”. La frase que alguien escribió como una burla es en realidad uno de los principales atractivos. Si esta convocatoria logra sacar a las calles a quienes normalmente critican las protestas es una muy buena noticia. Primero, porque verán que no pasa nada si uno sale a la calle a decirle al gobierno y al mundo lo que quiere y lo que no quiere, y segundo, porque permite sumar a más personas a la vida pública y eso es indispensable si se quiere un cambio social.Sé que algunos, por ejemplo, rechazan la idea de una marcha que desde la convocatoria diga que será “respetuosa” como si eso fuera a aligerar la protesta pero lo cierto es que si eso permite que personas que nunca han hecho política se atrevan a hacerlo, ¡bienvenidas! Porque seguir organizando eventos para que participen siempre los mismos (entre los que me incluyo) no ha resultado ser muy efectivo hasta ahora.

 

  1. El momento. México en más de un sentido parece pasmado, ya sea por la indiferencia usual de la clase política o porque la vida privada nos consume demasiado tiempo y energía, lo cierto es que pocos tienen interés en lo que pasa más allá de su familia, sin embargo el tiempo que vivimos demanda respuestas distintas. La combinación de nubarrones en la economía, con la amenaza de Trump y la debilidad de un gobierno sin apoyo social, es muy delicada. Por eso la emergencia de una sociedad que adquiera un rol protagónico es indispensable.

 

¿Y todo se arreglará con una marcha? Claro que no, pero si el domingo muchos reconocemos nuestro enojo en otros, si sentimos que tenemos poder y voz que merece ser escuchada, y si asumimos que la salida a esta crisis solo es posible si más nos involucramos, entonces la marcha #VibraMexico habrá valido mucho la pena. La información de la hora y lugar en cada ciudad la pueden ver en www.vibramexico.com.mx Yo por lo pronto ahí estaré en el Auditorio Nacional a las 12 y estoy seguro que seremos muchos los que habremos de marchar.