El hombre de la máscara sobre ruedas

Daniel podrá olvidar cualquier cosa antes de salir de su casa, excepto su máscara antipolución, con la que rueda en su bicicleta plegable para evitar respirar los gases y partículas contaminantes que producen los vehículos motores.

Aunque no las veamos, estas emisiones son responsables de importantes daños a la salud y al medio ambiente. Al igual que los guantes, el casco y las rodilleras, este antifaz cuida una parte interior del cuerpo de Daniel: los pulmones.

El hombre de la máscara, anónimo y visible al mismo tiempo, ha hecho de este vehículo de propulsión humana su medio de transporte cotidiano desde hace cuatro años. Su motivación la encontró muy lejos de esta urbe al trasladarse a Amsterdam -por un viaje académico- donde halló una ciudad con más ciclistas que autos.

“Recuerdo que me sorprendió mucho ver hasta dos niveles de un estacionamiento llenos de bicicletas y uno que otro carro”, confesó Daniel, quien a su regreso no dudó en hacerse de una bicicleta, pero no contempló que nuestra ciudad lo recibiera con una alta cantidad de gases contaminantes.

Pedalear ya no era tan placentero como en Holanda, mantener el equilibrio al lado de los carros le dejaba un sabor a maquinaria cargado de ozono (O3), dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2) que se asocian a enfermedades como: cardiopatías, neumopatías, asma, síntomas bronquiales, insuficiencia respiratoria y cáncer de pulmón, entre otras.

Pero un día Daniel encontró exhibida una máscara antipolución -esas que se utilizan para hacer deporte con filtros que limpian el aire- y al recordar que en cada pedaleo se sentía respirar directamente del escape de los autos no dudó en adquirirla y notar la diferencia.

Durante su trayecto de al menos 40 minutos -incluyendo ida y regreso- la máscara negra con dos filtros redondos -que parece provenir de una guerra mundial- intimida a automovilistas y peatones pero refresca los pulmones de Daniel.

“¿Por qué usas eso?” es la constante pregunta con la que se topa Daniel cada vez que frena. Su respuesta nunca varía “porque cuido mis pulmones” y pese a ser tachado de exagerado o extrovertido Daniel ha encontrado en esa máscara el mejor lugar para respirar.

El esfuerzo de usar el transporte público o conducir un vehículo no demanda la misma cantidad de aire que requiere pedalear. Olvidar el sabor a metal junto con prevenir enfermedades respiratorias han incentivado a Daniel a continuar girando la estrella con la máscara que lo ha hecho tan particular.

“La máscara sí impone a los automovilistas, hasta parece que te respetan más”, señaló Daniel mientras recordaba los distintos incidentes que ha tenido con automovilistas pero ninguno se compara a la pesadilla que sentía al circular por las principales avenidas de esta ciudad llenas de carros y respirar sus emisiones.

Este ciclista cambia los dos filtros de su máscara cada 6 meses aproximadamente, por lo que respirar un aire limpio le cuesta casi 140 pesos anuales a Daniel. La máscara no le dificulta la vista ni le obstruye las orejas y su facilidad para adherirse a la piel le otorgan un anonimato que disfruta.

Víctima de la contaminación y con su objetivo claro de no formar parte de los 3.7 millones de fallecimientos prematuros a causa de enfermedades respiratorias por la mala calidad del aire, Daniel, de 39 años, no ha pensado ni un sólo día en dejar de ser ciclista, por el contrario, asegura que no extraña su faceta de automovilista.

“Es fácil distinguir la calidad del aire cuando vas a un pueblo o una zona rural y hueles hasta la tierra, pero en la ciudad las cosas son muy distintas, todos deberíamos cuidarnos” concluyó Daniel mientras respiraba profundamente al despedirse.

Máscara de Antipolución costo: $500

Filtros costo: 70 pesos cada uno

Mantenimiento: 3 veces a la semana con paños antibacteriales

85% de las emisiones de gases y partículas contaminantes provienen de vehìculos motores

Cada año se estima 3.7 millones de defunciones prematuras a causa de la contaminación del aire a nivel mundial

A nivel mundial la mayor carga de morbilidad se registra en las regiones del Pacífico Occidental y el Asia Sudoriental

80% de las defunciones prematuras se deben a cardiopatías isquémicas

14% neumopatía obstructiva crónica o infección aguda de las vías respiratorias inferiores

6% a cáncer de pulmón

SOLUCIONES

Nuevos métodos de obtención de electricidad

Priorizar sendas peatonales y de bicicletas

Utilización de Vehículos de motor a diesel más limpio y de bajas emisiones

NIVELES DE AZUFRE EN DIESEL

Bajos: 10 a 15 partes por millón (ppm)

Altos: hasta 500 partes por millón (ppm)

70% del diesel consumido en México corresponde a niveles altos de azufre.

(STEPHANIE VALGAÑÓN)