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Maltrato animal, sin castigo

Hoy viven en las calles pero un día gozaron de comida, una casa y abrazos. 80% de los perros callejeros del Distrito Federal alguna vez pertenecieron a una familia

IGNACIO GÓMEZ | MÁS POR MÁS

24 de Septiembre 2012
Algunos canes tienen la suerte de ser atendidos después del maltrato. (FOTO: CUARTOSCURO)
Los perros callejeros son sacrificados por las autoridades. (FOTO: CUARTOSCURO)
Las organizaciones civiles se han manifestado en distintas ocasiones contra el maltrato. (FOTO: CUARTOSCURO)
Las corridas de toros son uno de los temas más polémicos en la sociedad. (FOTO: CUARTOSCURO)

ALTO AL MALTRATO ANIMAL:

¿El fin del maltrato animal?

La cultura de la adopción crece, pero hay lugares como el estado de México e Iztapalapa donde es más difícil que los perros consigan una familia que los cuide
Karen Gallegos
Miembro del Comité Animalista Activista

Los casos más sonados de maltrato animal

Un enorme moño rojo rodeaba su cuello y el olor a shampoo aún podía percibirse cuando el cachorro salió de la caja. Por varios meses recibió las mejores croquetas y los juguetes más caros de la tienda de mascotas estuvieron en su hocico.

Los atropellados
En ocasiones los canes suelen caer de las ventanas de los conductores en avenidas transitadas, por lo que son arrollados por otros automovilistas. Si el dueño expone su vida para ayudar al perro, es preferible pedir auxilio a las autoridades competentes.
¿Qué hacer?
Si se tiene la posibilidad de socorrer a la mascota, hay que tener en cuenta distintos aspectos, como si hay fracturas expuestas o presenta algún tipo de sangrado. Es recomendable utilizar una franela, o la misma playera, para sostener la cabeza del animal sin ejercer presión. Si no cuenta con las capacidades físicas para cargarlo, es mejor llamar al número 51 32 09 00 para pedir asistencia.

Un día la familia que por semanas lo besó y abrazó efusivamente, simplemente agotó la reserva de cariño y el perro fue arrojado una noche, a las calles del DF.

Las historias de crueldad animal que relata la gente siempre son superadas por otras. Y las cifras no mienten. De cada 10 perros que se depositan en los Centros Antirrábicos de la Secretaría de Salud, solo 3 de ellos vuelven a ver a sus dueños.

El resto están condenados a pasar de jaula en jaula hasta ser sacrificados.

Abandonar también es maltrato, dicen los defensores de animales. Y es que de los canes que diariamente vemos desnutridos y enfermos en las calles de la ciudad, 80% pertenecieron a una familia y luego sin más, fueron abandonados.

Denunciar es inútil

Susana y su esposo tuvieron una gran sorpresa cuando a la mitad del arroyo vehicular se encontraron un caballo sangrante esforzándose por sobrevivir.

A su lado, un perro lo escoltaba. Ambos revelaban golpes y severa desnutrición.

El tamaño del equino impedía que la pareja pudiera llevarlos a algún centro veterinario para ser atendidos, por lo que pidieron ayuda. Después de unas horas, los animales fueron transportarlos a la Montada de Pino Suárez, donde pasaron la noche.

Por la mañana llegaron a su nueva casa: el albergue Pergatuzoo.

Ahí se recuperan de la tremenda paliza que sufrieron el pasado 19 de agosto.

El can nombrado “Pancho Fénix”, ya se encuentra sano, pero “Spirit” continúa su terapia para recobrar sus fuerzas, ofrecida de forma gratuita por veterinarios de la UNAM.

“Denunciar el maltrato sería inútil, lo más probable es que la queja llegara al juez cívico y los responsables no fueran sancionados por las autoridades”, reconoció en entrevista el director del albergue, Miguel Ángel Vargas.

En este lugar se hospeda a todo tipo de animales que se encuentran a la espera de ser adoptados; tienen un caballo, 120 perros, conejos y hasta pollos. Todos ellos descansan y juegan en un área de 3 mil metros cuadrados.

La capacidad del sitio es limitada, pues acaban de ingresar 30 perros que serían sacrificados en el antirrábico de Atizapán Zaragoza. Ellos fueron rescatados por la hermana de Miguel, quien discutió con los representantes de la perrera para salvaguardar a los animales.

Ciudad sin ley

El director del centro también es uno de los principales impulsores de las reformas a la Ley de Maltrato Animal en el Distrito Federal, que buscan sancionar a las personas que incurren en estos actos con multas por más de 300 salarios mínimos.

El documento, que no ha sido aprobado por el pleno de la Asamblea Legislativa del DF, establece que si muere el animal, el agresor podría recibir hasta 6 años de prisión y pagar hasta 500 a mil días de salario mínimo de castigo, es decir, entre 30 y 60 mil pesos.

Aunque se suscribieran estas reformas, las facultades de las autoridades para actuar en contra de los agresores es mínima, advierte.

Actualmente, si una persona no desea responsabilizarse por un acto de violencia animal, no puede ser obligada a abrir las puertas de su hogar.

La subprocuradora de protección ambiental de la PAOT, Mónica Alegre González, señala que la única función de esta procuraduría para atender las denuncias por maltrato animal es conciliar, sin poder ejercer ninguna sanción en contra de quienes realizan estos actos.

Las personas acuden a distintas instancias antes de denunciar en la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial; y cuando los agentes investigan las presuntas violaciones los agresores ya se niegan a atenderlos. “No se pueden resolver de manera satisfactoria”.

Alegre González se encuentra en pláticas con otros organismos gubernamentales afines para tratar de cambiar las leyes que regulan esta actividad y así poder reducir los casos de maltrato animal que puedan presentarse en la capital del país.

La esperanzas se congelan

La última denuncia que cerró la PAOT no resultó como el demandante hubiera deseado. En 2009 se habían notificado las faltas de atención por parte de una señora a 40 perros que habitaban con ella, pero se puso agresiva y 2 años después aún conserva a estos canes.

Este tipo de hechos es una de las razones por las cuales Miguel Ángel Vargas realizará una nueva propuesta a la ALDF y el Congreso de la Unión para incluir un impuesto por tener mascotas, para que solo puedan tener los animales que pueden mantener.

El 25 de abril de 2011, la Comisión de Salud de la Asamblea, analizó la iniciativa ciudadana para establecer una tenencia por la posesión de animales, que incluía un apartado que exigía a las delegaciones establecer un programa para quitar las heces fecales de la vía pública.

Uno de los puntos que ocupó varios minutos fue la discusión sobre los métodos de sacrificio para los animales en situación de calle o abandono, pues algunos pedían que los métodos sean electrochoques ante el desabasto de barbitúricos.

Por otro lado, los representantes del medio ambiente pedían respetar la ley vigente y no contravenir con las formas actuales para dar fin a la vida de estos seres; en cambio proponían buscar técnicas alternativas para ocasionarles la muerte.

Prácticamente un mes después se rechazó el documento, ya que los diputados de la Comisión del Medio Ambiente se contrapusieron y no hubo consenso para seguir adelante con el programa que buscaba controlar la posesión indebida de las mascotas en la capital.

El 18 de junio en la Gaceta Oficial capitalina se publicaron reformas a la Ley de Protección de Animales, donde se establece como una obligación a los ciudadanos la promoción de la cultura de protección, atención y trato digno a los animales.

Aún así, de cada 10 perros que se depositan en los Centros Antirrábicos Veterinarios de la Secretaría de Salud, solo 3 de ellos son solicitados nuevamente por sus dueños, y en esas circunstancias es necesario el sacrificio.

De acuerdo con un informe entregado por el gobierno de Alemania a los directivos del Albergue Pergatuzoo, entre 75 y 80% de los perros callejeros en alguna ocasión pertenecieron a una familia y posteriormente fueron abandonados.

La vocera del Comité Animalista Activista, Karen Gallegos, relató para Más por Más que es frecuente encontrar perros y gatos maltratados en las calles, los cuales muchas veces fueron abandonados, por lo que son puestos en adopción para conseguirles un nuevo dueño.

Primeros auxilios a las mascotas

Los capitalinos que tienen dudas sobre cómo tratar a un animal que se encuentra a su cuidado, pueden comunicarse al servicio Mascotatel, que  recibe alrededor de 700 llamadas al mes, según relató el coordinador del programa Marco Antonio Fuentes.

Hasta septiembre, se han contabilizado 4 mil 200 llamadas, 80% de ellas relacionadas con caninos, 15% de gatos y el resto se divide en mascotas como conejos, hamsters, tortugas y otros animales, aseguró el médico zootecnista.

De acuerdo con sus registros, 3 de cada 4 de estas solicitudes son para conocer datos sobre las vacunas que necesita su mascota o las campañas de esterilización que se encuentran vigentes para llevar a estos seres.

El resto de las llamadas son servicios de salud, donde los especialistas orientan a los dueños para atender a sus propias mascotas, y en caso en que no estén preparados para llevar a cabo este tipo de cuidados, se les recomienda una institución especializada.

Al cuestionar a Fuentes sobre las solicitudes más extrañas que le ha tocado atender, señaló que en alguna ocasión le pidieron asesoría para la atención de un venado, que se encontraba en Yucatán y aparentemente tenía sarna.

“Es algo que me quedó muy grabado”, cuenta mientras repite que hablaba de un venado, como para asegurarse de que le crean su relato.

Y es que en esta ciudad, según él mismo cuenta con una sonrisa amarga, día a día hay historias de crueldad animal que superan a las ya archivadas.

La brigada animal

Para tratar de salvar a las mascotas en riesgo, la Secretaría de Seguridad Pública instauró la Brigada de Rescate Animal, donde los ciudadanos pueden denunciar cualquier acto en contra de estos seres que ponga en peligro su integridad física.

Pese a las intenciones de esta brigada, el equipo solamente está integrado por 45 personas, que además de atender las delaciones de la población deben monitorear 60% del territorio del Distrito Federal que aún es área natural y habitan miles de especies de animales.

En la capital se pueden presenciar especies como la Cincuate, una variedad de serpiente no venenosa, o el Tlacuache, el cual es parecido a una rata gigante, que a veces se integran a la zona urbana generando pánico entre los ciudadanos que desconocen esta especie.

Fauna exótica que puede recuperarse

·         Aves

·         Reptiles

·         Roedores

·         Grandes felinos

Objetivo de la brigada

Controlar y rescatar a la fauna de la ciudad

Promover una cultura del respeto y atención hacia todos los seres vivos

Las denuncias con la brigada se realizan al número telefónico  52 08 98 98

#MaltratoAnimal