cargando

Retan franeleros a vecinos

El remedio resultó peor que la enfermedad: el retiro de “viene-viene” en la colonia Nochebuena no duró ni dos días y los vecinos se quejan de presuntas amenazas

MANUEL LARIOS | MÁS DF

31 de Octubre 2013
La ocupación franelera en la Nochebuena rodea dos de los principales inmuebles de eventos deportivos de la ciudad.
La ocupación franelera en la Nochebuena rodea dos de los principales inmuebles de eventos deportivos de la ciudad.

El operativo permanente contra franeleros en la Delegación Benito Juárez no logró asustar a las personas dedicadas a cobrar por estacionarse en la vía pública.

Por el contrario, en la colonia Nochebuena los franeleros regresaron a ocupar las calles al día siguiente de haber sido retirados por la Policía capitalina y, de acuerdo con varios vecinos, han tomado represalias contra los vehículos de las personas que los denunciaron.

“Ahora está peor que antes y lo que nos arde es que los franeleros siguen en la calle y la autoridad dice que la campaña contra estas personas es un éxito”, aseguró Gerardo Sánchez, quien por denunciar terminó con las llantas de su auto desinfladas la mañana del domingo.

El integrante del Comité Vecinal relató que durante los dos operativos realizado el miércoles y domingo pasado, los viene-viene se resistieron a ser arrestados e incluso, mordieron a un policía.

“Me consta que la policía hizo su trabajo con los operativos pero es frustrante que al otro día los franeleros estén de regreso”, lamentó el vecino.

EL DOMINIO DE LA FRANELA

En un recorrido por la zona, MÁSDF pudo constatar la operación libre de franeleros en las avenida Porfirio Díaz, desde Carolina hasta Baltimore, del lado sur de Parque Hundido.

Otro punto bajo control de los “cuida-carros” es la calle de Boston, desde Insurgente hasta la intersección con Augusto Rodin.

Sobre Boston, los franeleros se ocultan en puestos de periódicos o con boleros, pero los botes, cajas y cubetas con las cuales “apartan” espacios libres de estacionamiento evidencian su dominio de las calles.

En la calle de Holbein, dos mujeres se encargan de apartar y cobrar 20 pesos a cada automovilista que pretende estacionar su vehículo en la vía pública.

A diferencia de otros franeleros y quizá para evitar dejar evidencia en un operativo, estás señoras no utilizan botes ni cubetas para apartar lugares, sino que se paran sobre la acera y sólo permiten que las personas se estacionen a cambio del pago.

TOROS Y FUTBOL, AGRAVAN LA SITUACIÓN

La cercanía de la Plaza de Toros México y el Estadio Azul también genera problemas en la Nochebuena ya que el número de franeleros se multiplica cuando hay corrida o partido, al igual que el cobro por estacionarse que sube de 20 a 200 o 300 pesos.

El integrante del Comité Vecinal afirmó que hay al menos unos 50 eventos anuales en la zona y el abuso de los franeleros en esas jornadas es muy grande.

“El domingo pasado, en la inauguración de la temporada de Toros, la policía montó un operativo que terminó en un enfrentamiento con los franeleros que están adueñados de las calles”, contó Sánchez.

CAMBIO DE ESTRATEGIA

Al percatarse de la poca efectividad de los operativos para recuperar las calles de su colonia, los integrantes del Comité Ciudadano solicitaron a las autoridades una reunión para buscar una solución definitiva para liberar la vía pública.

“Creo que la Asamblea Legislativa debería modificar la ley cívica y endurecer las sanciones contra los franeleros porque si sólo los llevan al juez cívico y salen al